24 Jul 2021

32. POESÍA VENEZOLANA. LUIS MORENO VILLAMEDIANA

-09 Ago 2020

 

FILOSOFÍA PERENNE

 

¿qué sujeto eres, cómo sabes cuando eres el sujeto, que eres, qué sujeto te sientes, donde allí te sujetas, desde cuándo, si te agarras, sujeto, a tu historia

 

Y cómo la pronuncias, pones la boca cerca, la parte alta más pegada a la base, el labio con el labio, tan juntos que apenas se escucha

 

La historia del sujeto, que cae

 

Y cómo cae, cómo el sujeto cae, desde un avión, si cae desde un avión, en la llegada, como rodando cae, si cae, como un talud se cae, con maletas se baja, como cayendo de un avión, con prisa

 

El sujeto cayendo para contar su historia

 

Y en qué exacto lugar del destino se golpea, o en qué lugar del cráneo, o de la espalda, en el destino, siquiera momentáneo, donde no se es oriundo

 

And this shit es qué mierda en qué parte de esa historia qué cuentas, of what disaster is this shit the imminence,

 

en esto la inmanencia qué rol juega, cuál es el papel de la ñoña, la jeta, la confianza, en la historia que cuentas

con la letras minúsculas

de lo pequeño tuyo, sujeto qué sujeto

sujeto dónde sujeto cuál sujeto

el tema el objetivo la cascada

el inicio el lomo cruzado de heridas wounds en esa lengua

 

donde caes                  dónde caes?

 

 

LA METAMORFOSIS/O LA TRANSFORMACIÓN

 

se olvida quién se fue o se largó si se mira al espejo

y detrás, en la cortina de la ducha,

se clava un insecto;

el fantasma de turno ofrece sus rasgos o la cara manchada o aquella cicatriz

en los brazos o la espalda de curvas

al nuevo;

 

el Nuevo es quien aún sostiene la navaja

muy pegada al mentón;

 

quién sabe por qué una cucaracha invita a que uno olvide quién se fue o se largó;

si se fue en la otra zona un limpio      se relega,

si se fue una piedra de cal                   se relega la piedra,

se relega si se fue un adorno de madera en la repisa,

si se fue un parlante, Sony,                 se relega;

 

pero eso puede ocurrir al afeitarse,

la navaja comienza a echar a un lado todo trazo de cal o de madera

y hace un tajo y se inventa, de golpe, una herida

que se llama Herida sin Batalla,

            muy dormida

                                    en el relajo de la piel hasta el momento,

el rostro se retuerce con su forma de morro con antenas,

en un costado del fulano la navaja saca hincándose duro dos pares de alas

del dolor de la carne,

                        que no sabe quejarse

                        en su ruido de fondo más bien como un zumbido;

 

todo eso es más nuevo que Nuevo,

la Neoterra de surcos que pasan desapercibidos

en las plazas

 

            donde pasean las cucarachas y ellos con sombrilla

                        los cucarachos siempre de la mano

 

como hombres nuevos que son modelo de olvido de todo Lo Anterior de TODO LO OLVIDADO de sano de extraviado de plano

 

como el plano

            de nuevas        lenguas            vivas

en secreto

 

 

LANDSPEECH NACH ENZENSBERGER SEGÚN PADILLA INTERVENIDO

 

¿qué perdí aquí,          en este país

adonde mi propia inconsciencia

mis piernas mis brazos mi pasaporte un boleto de avión

mi beca           me trajeron

desde aquel otro donde soy

nativo, pero a regañadientes

                                                            [eingeborn, doch ungetrost]

 

(como traduce a Enzensberger

                        Heberto Padilla)?;

 

aquí estoy omitido,     como el reflejo en una pared ya ida del sencillo recuerdo de un fuego ya extinguido por años después ya del Soplido

 

en mitad de esta tremenda suerte

            de retumbos equívocos

de esta fosa     de aquello conocido, La foto rodeado de las reproducciones

del tipo con la lengua abierta

                                    acertando;

 

¿qué tengó aquí,          qué raja en la léngua

Que me hace malponer el acento

 

y qué tengó aquí que buscar 

en este plato etcétera

en esta

et

cétera tierra

donde se va erguido pero no se avanza

            donde [esto] [o] [donde] aquello;

 

voy a construir mi albergue sobre este montón de sobras

           

                        mi cuerpo protegido con paraguas

                        mi rastro tachado al paso que camino

 

sobre el estacionamiento donde graznan los cuervos

 

                        sus cuerpos negros como una redundancia

                        en la noche

 

de donde surgen ruinas de las ruinas

 

                        lo que cuento en la adquirida Lengua

                        de la Lengua heredada

                        con goteras

 

y ése es el mal menor

 

                                                            [das kleinere übel]

 

(como traduce a Enzensberger

                        Heberto Padilla);

 

Éste es un país otro de otros países

como subterráneos

que saltan de pronto, como ruidos de ruidos,

como invisibles

que son de pronto ásperos,

            como heridas de heridas

con tizón;

 

¿qué perdí aquí como si fuera el material del cual otro extraviado hace sus propios montones de chatarra

 

                        qué ojo bizco

                        qué ojo verde

                        qué ojo sobre la nariz

                        qué nariz delante

                        de una fuga de gas

                        qué manos resguardadas o nulas

                        qué sueño después de medianoche

                        qué familia que me puso el nombre

                        y se aprendió mi nombre

                        bizco?

 

Eso perdí todo Eso

,

lo que flota en mi lengua

,

lo que se pierde en cualquier estertor separado

            entre barrancos/algunos con flores o con flores de muertos

                                    /algunos con papeles de fiesta

 

serpentinas

 

sobre el tórax sobre la fiesta muda

del muerto

                        y de sus muecas         

 

De Otono (sic). Caracas: Ediciones Letra Muerta2017.

 

 

CAPÍTULO SOBRE EL DESCRUBRIMIENTO DEL SER

 

si mirara hasta dentro, de esto, digamos, como hacen

las estatuas,

con los párpados cerrados, pero en verdad mirando

todo allí, como estatua,

las costillas de piedra de la estatua,

la vida callada, de piedra, de esa estatua,

¿qué vería uno,

uno que es otra cosa, al parecer,

no un colgajo de piedras,

como la tal estatua?;

 

a lo mejor, quién quita, la foto de uno mismo,

de niño,

rodeado de más rostros, felices, como en un cumpleaños;

 

a ese cartón llamamos Ur-recuerdo;

 

ojalá hubiera sido, yo, Niño en otra parte,

con la misma familia;

tengo nostalgia de todo lo omitido

desde siempre,

una lámina, distinta sin duda, con las mismas personas

de esa fotografía;

 

ojalá un cartón diferente se irguiera en souvenir,

con una casa algo oscura,

con un invierno de luces opacas, muchas sombras en todas las paredes, lo que uno pensaba que podrían ser fantasmas de muertos obstinados; no está del todo mal imaginarse esos desvíos de uno, esas disímiles posibilidades, de eso llamado el Ser;

 

el Ser de mi infancia pudo tener otro pasaporte; quizá anaranjado; eléctrico; me gusta creer que la luz de un candelabro, cuando hay frío alrededor, define la hermosura, muy gocha, del Ser; del Ser el humo de una vela en las paredes escribe una historia; 

 

es eso lo que veo adentro al mirarme;

This con una gorra gastada encima;

algo de cuadros escoceses, algo encontrado en un clóset, húmedo,

una tarde,

sobre el coco (la testa);

 

quisiera haber sido más torpe al hablar,

confundir frases de la lengua de mi padre

con otras de un idioma materno,

igualmente confusas;

pero me tocó este falso dominio de estas santas palabras que uso

con la certeza de un loco

que repite

lo mal oído en una grabación;

 

siendo yo he estado años, y ya estoy exhausto;

 

este tipo, este This, de tantos años consigo solamente,

esta máscara real,

con los ojos volteados hacia aquello más suyo,

llegó hasta sí de lejos, de un gran viaje, dormido, todo el tiempo dormido en otro destino anterior a éste que tiene; después de pasar años siendo el mismo, y, cansado, se ha puesto a recrearse, sentado en un sillón, otros asientos, otras fiestas bajo astros desiguales;

 

de dónde es este This ya no importa;

apenas cuenta de dónde vaya a ser cuando cierre los ojos

y con secretos bombillos                    —adivine su corazón de roca

cambiándose de lado,

            en su cuerpo,

—diga siempre otra cosa, nunca lo que se oye,

 

una oración                 por ejemplo                 que no se prediga,

 

quizá un reclamo por no estar de más eras cansado

de la misma igualdad

 

 

CAPÍTULO A PROPÓSOTO DE LAS RENOVACIONES

 

hay que volver al pasado y destruir la casa vieja, con mandarria,

mis padres, mis hermanos

            y yo-esto; This;

echar abajo los escalones de madera, teñidos

de cera roja;

cambiar la estructura del garaje, hacerla oscura, como una bodega;

darles menos luz a los pasillos;

mantener el jardín con la mesa de hierro, pintada de negro, y las sillas de hierro, pintadas de negro; mantener las negras hormigas del jardín, que comíamos, a veces, mis hermanos y yo, no por el hambre, sino por la costumbre de

alimentarse de los bichos;                  (más de cien antenas por cabeza;)

derribar el cuarto de huéspedes, en la planta baja;

abrirle una ventana a la cocina, que dé a alguna calle

flanqueada de tilos    

              y plátanos deformes;

 

a veces necesito traicionar mi infancia;

quiero un loco en un desván, alguien que cuente historias, de la guerra, de un paisaje, lunar y tranquilo, posterior a todo, de una vida de comerciante, o de mercero, en una ciudad de bajos edificios, muy cortos, de un amor postergado por varias mudanzas,

con caballos,

de país en país, hasta éste, cambiado, donde el loco, o la loca, hace ruido, con un plato de peltre, al mediodía, la loca

                                   que pide la comida;

las traiciones modestas,

                   incompletas,

                   sonsas,

no me llenan de culpa;

ni las grandes traiciones;

                                                          

el Ser se forma de imágenes, también, recibidas de noche,

en el sueño,

donde son comunes las metamorfosis;

 

pongo en mi puesto otro niño de seis o siete años, con los mismos juegos

pero otras estaciones;

 

la casa igualmente ha mudado de aires; hay más eco en los muros tiznados;

va a empezar a llover por dos meses,

hay que ventear las sábanas, los guantes, las cobijas, y disponer las velas,

prepararse para espiar el viaje de esquina a esquina

de las arañas,

                     translúcidas,

y resistir los embates de la ciudad, que se hunde

como en un páramo;               de solo aparecidos;

 

me emociona haberme separado

de mí mismo

                     al nacer

 

 

Luis Moreno Villamediana (Venezuela, 1966). Ha publicado los libros de poesía Cantares digestos (1996), Manual para los días críticos (2001), En defensa del desgaste (2008), Eme sin tilde (2009), Laphrase (2012) y Otono (sic) (2017); y el libro infantil El edificio Fantasma (2015).



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