24 Jul 2021

41. POESÍA COLOMBIANA. HÉCTOR CAÑÓN

-22 Ago 2020

 

EL CAMINO DE VUELTA

 

Las ondas que dibuja la piedra

al caer en el agua

regresan desde las orillas

al corazón del hombre.

 

Todo lo que va y viene

es música nadando

a contracorriente.

 

El cuerpo no cambia

al agitar su reflejo en el río

ni la sombra se deshace

tras reposar en la noche.

 

La piedra del fondo sentencia

que todas las aguas viajeras

tienen un camino de vuelta.

 

 

NO ES EL HAMBRE IMPLACABLE

devorando al jaguar

ni el cuerpo insistiendo en bañarse

una vez más en el mismo río.

 

No sucede el círculo de los siglos:

el hombre escribe la noche

y el aire la atraviesa sin hacer ruido.

 

 

ATRAPAR UN PUÑADO DE AIRE

alienta más a escribir a la mano frustrada

que cerrarle los párpados a un cadáver.

 

Cambiarse de nombre es extravagancia

y escribir poemas una disculpa

para arribar tarde a la cita con la muerte.

 

Volar no es lo que hace libre al águila,

sino el hecho de que el testigo

no encuentre su rastro en el horizonte.

 

 

PALOMINO

 

Los planetas

son peces del cielo.

 

Esta noche vinieron todos

porque sienten curiosidad

de mirar un mar en reposo.

 

Las olas siguen trabajando

y su música es luz en la costa.

 

Hace calor,

la ceiba reposa

y sus hojas están tan calladas

que oímos el pulso azul de los planetas

y los secretos que la orilla

guarda del agua.

 

 

ESCRITO A TIENTAS

 

Amé a los buitres que te devoraban

mientras les dabas de beber canciones

en el cuenco de tu vientre.

Amé tu nombre inasible

como llovizna que se escurre

entre las manos de los locos.

Amé la vulnerabilidad del agua

que borraba tu rastro en mi cuerpo.

De repente se abrió una vasta zanja 

entre la punta de tus dedos y los míos.

No tuve más remedio que llamarle muerte

en un poema escrito a tientas

como quien lame una cicatriz.

 

 

EL FUEGO PERMANECE

 

Sé que no voy a morir mañana,

aun quedan poemas en el lápiz.

 

Ahora mismo quiero escribir

que el día de mi partida

también estaré de acuerdo.

 

Dolor es dormir

con los ojos abiertos

y soledad un pan invisible

que no se puede compartir.

 

El fuego permanece

mientras dice la verdad.

Toda vela termina por apagarse.

 

 

Héctor Cañón Hurtado. Bogotá, 1974. Ganó el Premio Internacional de Poesía Paralelo Cero 2018. Fue finalista del concurso de cuento El Brasil de los Sueños 2008. Al año siguiente ocupó el segundo puesto en el Concurso de Periodismo Ambiental de Conservación Internacional con una crónica sobre pájaros bogotanos en vía de extinción. Escribió los libros de crónica En la intimidad de sus bibliotecas y Hazañas colombianas de Editorial Norma y los poemarios Los Viajes de la Luz y Cuarteto Elemental de El Ángel Editor. Es coautor de la selección y el prólogo de Si después de la guerra hay un día, antología de poesía colombiana sobre la violencia (Editorial Escarabajo 2020). Algunos de sus poemas han sido traducidos al inglés, portugués, italiano y esloveno.

 



Compartir