03 Mar 2021

62. POESÍA VENEZOLANA. LUIS MANUEL PIMENTEL

-20 Feb 2021

 

EL OTRO PATIO

 

Las amapolas flotan

por el cuello de la enfermera.

Mientras intenta quitarlas de su camino

en el firmamento también vienen

unos pájaros que la saludan

junto a los tigres y las panteras

que la persiguen.

 

Mira pasar a un médico.

Le hace señas para que toque a la pantera,

que desde ayer está esperando

que le den un trozo de carne.

El médico se da cuenta que ella los alimenta

con lo que puede sacar del crematorio.

 

Flotan en el patio del hospital

semillas de café y una bacteria

que sale de un murciélago

y se pega al cuello del médico

como si fuera un vampiro

 

él no se da cuenta,

y el virus

se mete por su garganta.

 

A los veinte días,

pasa a ser estadística de fatalidad

que narra la voz oficial

del Ministerio de Salud.

 

A la enfermera los animales le dan vida,

los entretiene con burbujas de jabón

que hace con sus manos,

las sopla al aire

para que los felinos salten a reventarlas

en aquel patio de duro sol

que quema a las matas

y a una pareja de pajaritos

que nacieron hace un par de horas.

 

En las semanas siguientes

los animales se fueron juntando

detrás del hospital,

que ahora parece un zoológico.

 

El tiempo se marca

con cada gota de agua

que chorrea del grifo de la cocina,

avisando,

cuando alguien muere y otro nace.

 

 

THE OTHER COURTYARD

 

Poppies float past

the nurse’s neck.

While she tries to disperse them

in the sky some birds

also come to greet her

along with the tigers and panthers

chasing after her.

 

She watches a doctor passing by.

She beckons him to touch the panther,

which since yesterday has been waiting

for them to give it a piece of meat.

The doctor realizes that she feeds them

with scraps from the crematorium.

 

Floating in the hospital courtyard

are coffee seeds and a bacteria

that comes from a bat

and sticks to the doctor’s neck

as if it were a vampire

 

he does not realize it,

and the virus

gets into his throat.

 

After twenty days,

he becomes a fatality statistic

narrated by the official voice

of the Ministry of Health.

 

Animals give life to the nurse,

she entertains them with soap bubbles

that she makes with her hands,

she blows them into the air

for the cats to jump and pop

in that courtyard under the harsh sun

that burns the bushes

and a couple of birds

that were born a couple of hours ago.

 

In the following weeks

the number of animals grew

behind the hospital,

which now looks like a zoo.

 

Time is marked

by every drop of water

that drips from the kitchen tap,

announcing,

when someone dies and another is born.

 

 

MÁS PREGUNTAS

 

¿Dónde estuvimos antes de la pandemia

mientras se cosían las notas musicales

que vendrían a cambiarnos el fin?

 

¿Estuvieron las gotas en esta ciudad

prestas al tránsito

cuando íbamos de un punto a otro

con las flores flotando sobre los jardines?

 

¿Volvieron a la aparente gloria

o al desvanecer del aire

la luz que se colaba por la entrada

de la ventana hasta llegar

a los enfermos del hospital?

 

¿Acaso en el mercado venden

el antídoto para hacer posible

bajar una bandada de golondrinas

al escritorio?

 

Mejor me voy a dormir

en esta noche azul,

mientras cae la humanidad.  

 

 

MORE QUESTIONS

 

Where were we before the pandemic

while the musical notes were sewn

that would come to change our destiny?

 

Were the drops in this city

ready for transit

when we went from one end to another

with flowers floating over the gardens?

 

Did they return to apparent brilliance

or to faded glory

the light that seeped

through the open window

until arriving at the hospital patients?

 

Might they sell at the market

the antidote to make it possible

for a flock of swallows to descend

to the office?

 

I’d better go to sleep

on this blue night,

while humanity falls.

 

 

VIDA DE DOS, VIDA DE MUCHOS

 

Te pregunté cómo te sentías con tantos muertos,

me dijiste que la red médica está cansada

hay ansiedad, estrés pos traumático,

fatiga crónica, depresión,

y también debemos seguir

porque el Covid-19

no se saldrá con la suya.

 

Me quedé imaginando a la enfermera

que se levanta temprano,

angustiada, porque está expuesta a

contraer la enfermedad.

Ella besa a sus hijos,

ahora con más amor, mira su casa

como si fuera una taza de oro,

a su esposo como el animal de pasión

que siempre fue,

repasa las veces que pelearon

por tonterías que ya ni vienen al caso.

Es hora de irse

en el hospital la esperan.

 

El médico se levanta de su cama

con la idea de que el mundo

ya no tiene el mismo sentido que ayer:

el tiempo muta,

el lucro pasa a otra dimensión.

 

Una tarde desde su ventana

vio el fin del mundo:

dos caballos de color cobre

y pelaje largo

salieron de un potrero,

andaban por las calles solas

galopando sin dirección.  

 

Se puso la bata,

porque en media hora

debía volver al hospital,

daba vueltas en el apartamento

buscando la respuesta del iniciado.

 

Tampoco tenía miedo, si la vida

le enseñó que los nervios

debían ser de acero,

la pandemia se quedaba en su memoria

como una cruda realidad,

una construcción que creaba

al escuchar por el estetoscopio

los pulmones del abuelo

que no resistió más,

y murió

antes de que terminara el turno.

 

 

LIFE OF TWO, LIFE OF MANY

 

I asked you how you felt about so many dead,

you told me that the health system is tired

there is anxiety, post-traumatic stress,

chronic fatigue, depression,

and we also must continue

because one cannot beat

Covid-19.

 

I imagined the nurse

who gets up early,

distraught, because she is exposed to

contracting the disease.

She kisses her children,

now with more love, looks at her home

as if it were a golden cup,

at her husband like the passionate animal

that he has always been,

recaps the times they fought

over nonsense that is no longer relevant.

It is time to go

they are waiting for her at the hospital.

 

The doctor gets up from his bed

thinking that the world

does not mean the same as yesterday:

time mutates,

profit passes to another dimension.

 

One afternoon from his window

he saw the end of the world:

two copper-colored horses

with long manes

left a pasture,

they walked the streets alone

galloping aimlessly.

 

He put on his robe,

because in half an hour

he must return to the hospital,

he walked around his apartment

looking for an insider’s answer.

 

He was not even afraid, if life

taught him that nerves

must be made of steel,

the pandemic stayed in his memory

like a harsh reality,

a construction that he created

as he listened through the stethoscope

to the lungs of the grandfather

who could not endure,

and died

before the shift ended.

 

 

CUOTA DE VIDA

 

Al profesor Evgeny Kuzin

 

El vampiro camina sobre el mar rojo

disfrazado de enfermero

en el apocalipsis reinante.

 

450 mililitros

son suficientes para

su cuota de hoy.

Plasma que le dará

vida al profesor,

quien hoy tiene dinero

pero no la fuerza para dar un paso.

 

Hay una fila de personas

con el brazo extendido,

mientras su hijastro cambia nuestra

sangre, por devolvernos

en su carro a las casas.

 

Desde que traspasó la aguja

veo a través del ventanal

una ciudad taciturna,

este asunto del confinamiento

se unió con el cáncer

en una espiral.

 

Al profesor

me lo imagino sonriente

al entrar ese mar de vida a su cuerpo,

como una droga.

 

Cinco días después supe

que el profesor había muerto.

 

 

LIFE QUOTA

 

For Professor Evgeny Kuzin

 

The vampire walks on the red sea

disguised as a nurse

in the reigning apocalypse.

 

450 milliliters

are enough to fill

your quota for today.

Plasma that will give

life to the professor,

who today has money

but not the strength to take a step.

 

There is a line of people

with outstretched arms,

while his stepson exchanges our

blood, to take us back

to our homes in his car.

 

Ever since being pierced by the needle

I see through the window

a taciturn city,

this confinement thing

has merged with the cancer

to form a spiral.

 

I imagine

the professor smiling

when that sea of ​​life enters his body,

like a drug.

 

Five days later I heard

that the professor had died.

 

Poemas de Revisión pandemia / Pandemic review

Traducción: Marco Oliveira

 

 

LUIS MANUEL PIMENTEL. Barquisimeto - Venezuela, 1979. Poeta, narrador. Con el libro Esquina de la mesa hechizada (2011), resultó ganador de la I Bienal Nacional de Literatura Rafael Zárraga en Venezuela. En poesía ha publicado los libros Figuras Cromañonas (2007), Canción de cuna para Ananda (2016). Su obra aparece en más de 11 antologías literarias. Vicepresidente de la ONG Poetas Sin Fronteras Internacional. Actualmente vive en Puebla – México, es Editor de la Revisa Filigramma, Director Editorial de Ablucionistas, y Director General de la Revista de semiótica El Signo inVisible.

 

LUIS MANUEL PIMENTEL. Barquisimeto - Venezuela, 1979. Poet, storyteller. His book Esquina de la mesa hechizada (2011) won an award at the I Bienal Nacional de Literatura Rafael Zárraga in Venezuela. He has published the poetry books Figuras Cromañonas (2007) and Canción de cuna para Ananda (2016). His work has appeared in more than 11 literary anthologies. Vice-president of the NGO Poetas Sin Fronteras Internacional, he currently lives in Puebla – México, and is Editor of the Revista Filigramma, Managing Editor of Ablucionistas, and Managing Director of the semiotics journal El Signo inVisible.

 

MARCO OLIVEIRA (Traductor): Columbia - Estados Unidos de América, 1978. Tiene un doctorado en Literatura Comparada y una Maestría en Lenguas y Literaturas Románicas de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, y una Licenciatura en Estudios Religiosos de la Universidad de Carolina del Sur. Su alter ego es Gringo Carioca. Vive actualmente en Río de Janeiro, Brasil, y es autor de Manifestos & manifestações (2018) y Reflexos & reflexões (2014). También ha publicado, exhibido y presentado su poesía y otras artes en antologías, revistas, museos, lecturas y otros eventos culturales.

 

MARCO OLIVEIRA (Translator): Columbia United States of America, 1978. He holds a PhD in Comparative Literature and an MA in Romance Languages and Literatures from the University of North Carolina at Chapel Hill, and a BA in Religious Studies from the University of South Carolina. His alter ego, Gringo Carioca, currently lives in Rio de Janeiro, Brazil, and is the author of Manifestos & manifestações (2018) and Reflexos & reflexões (2014). He has also published, exhibited, or presented his poetry and other art in anthologies, journals, magazines, museums, readings, and other cultural events. 

 

 



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