19 Oct 2021

179. POESÍA ARGENTINA. ANA GUILLOT

-20 Feb 2021

 

mujer 1

 

-¡ah!, ¿se podía elegir?-pregunta

ahora que ya es vieja

ahora que su vestido es negro, aceitoso,

que ha parido seis hijos y tiene

el vientre entumecido, lacio

el peinado tirante y esa sonrisa tiesa

y finita

-¡ah!, ¿se podía gozar?

era posible entonces dejarse tocar en la entrepierna

sin que los padres miren

era posible cantar con voz profunda

como chavela vargas

no como doris day

el pasito liviano

y ese final feliz y tan yanqui

era posible cantar

un bolero

como si entrecerrara los ojos para él

                                  la nuca para él

                                  los pechos como frutas abiertas

y ese olor a verano

y las enaguas flotando el precipicio

la clara manera de decir que sí

-¡ah!, ¿se podía reír y no planchar

el ceño almidonado para que no se enojaran en casa?

como si fuera la calle la apertura

                       la noche la apertura

un corredor erógeno

un relámpago en la columna vertebral

-¡ah!, ¿no estaba mal tentarse con la risa de otro

                                                 con el olor de otro

                                                 con la cintura de ese hombre perfumado

                                                 que traía jazmines los domingos?-

 

elegir qué ingles, qué palabras,

qué portazos pegar

cuando le pegan a ella las palabras dolidas

                                      las palabras precarias, amarretas

 

haber parido hijos y no haberle escuchado

ni un -te amo-

nunca la caricia después de la descarga

nunca una manera de mirar diferente antes del desayuno

¡ah!, el frío la acobarda

es hora de cerrar esa puerta que viene haciendo ruido

es hora de prender el farol

y apenas descansar

 

 

mujer 3

                                                                                                              

la mujer arroja la llave

y va

descalza entre las olas que la apremian

es mortuorio el ahogo

(adentro o afuera del mar)

la mujer lleva apenas branquias pequeñitas

cómo competir con los pulmones

ávidos de humo y alcohol

los pulmones de ellos

cómo no ser carnada en semen blanquecino

                                                  pegajoso

cómo aliviar la posesión

da miedo esta paz de ollitas impecables

y de guisos

dan miedo el almidón, las aspirinas

da miedo el tenedor hundiéndose en la carne

la escena en la que él grita

y ella

llorando muy bajito

para que no se despierten los niños

                                          el hambre

                                          el deseo

de otro

o de abrirles el vientre con hebillas de nácar

destriparlos

de espaldas a ese mar

da miedo el que mastica

los signos femeninos

el que se come la luna

como un chocolatín  blanco

                                 cotidiano

 

De la orilla familiar/la riba familiar (Ed. Botella al mar, edición bilingüe castellano-catalán, 2009;

reeditado bilingüe en 2019; y en 2011, versión sólo en castellano).

 

 

                                                                                                                                    a Jorge Ariel Madrazo

                                                                                                                    in memoriam

 

desde mi arena natural decaigo

como ausente del nido o del verde

pájara o paisaje o artilugio

para devenir

polvo que late

 

desde mi arena natural

espero el suceso

el rostro que reúna

a la hembra con su especie

 

desde mi arena natural

raspo

(me oscurece este mar

su hondura)

 

desde mi arena natural me esparzo

caracol o casa que me llevo

a cuestas

(playa en donde el agua

se vuelve a correr hacia su océano)

 

 

 

elegir podría ser

la manera de llevar la corona

con el cabello suelto

y sin que pese

 

traspasar el espejo y entender el revés

para que venga

por detrás de la bruma

la imagen

 

/cuando sea de día

habrá de despertar

en una jaula abierta

como una oruga

a punto de lanzar su flecha

sobre la hoja fresca del almendro/

 

 

 

quiero ceñirme la corona

y respirar

los brillos de la casa

(un orden musical de proporción feliz)

 

quiero tesoros como pájaros

y mirar hacia el mar y no ver costa

 

he de sobrevivir a esta inmersión

 

(hay días como fuegos, como furias

hoy es uno)

 

 

brazada a brazada ella mastica

una almendra brillante

vacilación o lirio

enjambre o estertor

mientras busca lo eterno

en la ecuación abierta

de las cosas

(la lluvia es la señal

de que el pájaro trae buenaventura)

 

/hay un acontecer

hay una música

hay siempre hambre

y alude a la intemperie

como si de una bendición se hablara/

 

De taco de reina, en proceso de edición

(estos poemas figuran en varias antologías personales argentinas y del exterior).

 

 

Ana Guillot. Buenos Aires. Profesora en Letras, docente secundaria y universitaria. Coordina el taller literario Tangerina, y dicta seminarios de literatura, mitología y literatura oral en el país y en el exterior. Como docente ha publicado: “El taller de escritura en el ámbito escolar” y “¿Querés que te cuente el cuento?”. Como poeta: “Curva de mujer” (1994), “Abrir las puertas (para ir a jugar)” (1997), “Mientras duerme el inocente” (1999), “Los posibles espacios” (2004), “La orilla familiar/La riba familiar” (castellano-catalán, 2008 y 2019), (2011 sólo castellano). En Italia: “La riva familiare”. Antologías personales: “Liquid/ambar” (2016), “Polvo que late” (2017), “Urubamba” (Perú, 2019) y “La joya transparente” (Perú, 2020). Como narradora: “Chacana” (ed. San Marcos, Perú, 2012). Co-autora de “La lección de las diosas” (2010). En 2014, “Buscando el final feliz (hacia una nueva lectura de los cuentos maravillosos)”. Integra diversas antologías y ha sido invitada a encuentros de poesía, foros de reflexión y universidades en su país y en el exterior. Ha sido traducida al inglés, catalán, árabe, alemán, italiano, polaco, portugués y francés.



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