28 Jul 2021

181. POESÍA VENEZOLANA. CARMEN VERDE AROCHA

-20 Feb 2021

 

LA YERBABUENA ANTES DE LA ANUNCIACIÓN

 

VII

 

Afuera en los párpados llueve.

He sido invitada al matrimonio

de unos encantados,

una madrugada de diciembre.

Ellos me enseñarán a caminar sobre las aguas;

y a cerrar las puertas

cuando encuentre a mi tía.

 

Oigo una música.  Son los cocineros

que llaman a Dios.

 

Ellos siempre están de pie.

Hacen ruido con los tacones de los zapatos,

para no llevarse la saliva de los que buscan el amor.

 

En esta hacienda las muchachas

danzan.

Tienen los dedos cuarteados

de tanto pisar

conejos de piel muy suave.

 

Los árboles se desprenden de las estrellas.

El agua contiene algas y es tibia.

 

Acá tendrán una despedida de soltera,

 

sola con mis voces,

buscaré a mi tía Leonarda

entre tantos seres que sueñan.

 

 

VIII

 

El recuerdo de María Silva

es duro en el sueño;

de niña, ella me leía el libro del Apocalipsis.

Yo anhelaba abrazar el hábito

para salvarme de la bestia.

 

El recuerdo da miedo.

     Esto me obliga a vestir de blanco.

Las jóvenes siguen danzando.

Es flamenco lo que suena;

de nuevo los zapatos

y el desfile de tigres.  Son animales feroces;

pero la tierra está blanca, eso los duerme un poco.

 

Tengo sueño.

Son seis o nueve las que bailan.

 

El novio espera a su amada.

El novio está dibujado en la pared

y lo ignora.

Simula estar ebrio.

 

Llegan los fantasmas

a bailar con las niñas. ¿Quién se casa?

Los vecinos se acuestan temprano

para que el viento crea que ellos duermen.

Así no preguntará por la novia.

 

De Amentia, 1999

 

 

RETABLO

 

Entra un cortejo de mariposas rosadas

anunciando la pasión de Cristo

 

Niños hambrientos comen pedazos de panes rancios

Tienen las mejillas abofeteadas por el frío

 

“Se está construyendo un pueblo” me dicen

El monasterio lo diseñan al final de la calle

y en la otra cuadra está casi terminada

la construcción de un prostíbulo

 

Hay un juez un médico y un sacerdote que esperan

ser pintados en alguna escena

 

Eso no ocurre

El pintor atraviesa cinco tablas secundarias

e intercala la escena de un ahogado

 

No se ve por ningún lado

a la madre ni al padre ni al hijo

 

Estamos huérfanos

 

El agua limpia

toda la pintura del retablo

 

apenas quedan trozos de labios

y el amor doblado hasta la mitad del estómago

 

De En el jardín de Kori, 2015.

 

 

ARRODILLADA

 

El agua echa una ojeada a la muerte.  De qué nos sirve

mirar tanto hacia arriba; la claustrofobia está detrás del cielo.

¿Qué hago con estos pelícanos en las manos? ¿Por qué palidecen?

Tengo los huesos llenos de peces.  Ahora sé cómo viven las olas,

por qué soy la hija mayor del padre.  El olor a carbón para siempre,

en este río que no tiene término.

 

--------

 

Arrodillada

creyéndome álamo desnudo

y con el peso del cielo.

 

Un charco de junio

busca mi rostro,

 

se burla igual que los muertos

de mis manos.

 

Una soledad larga y cercana

como una cruz de mayo

es mi adiós.

 

Estoy sola con mis voces,

con los gestos que viven de lo añorado,

 

en este barro que me hace feliz.

 

De Cuira, 1997.

 

 

ISABEL MADERA

 

Un baúl con pan negro, carne precocida,

y voces de la infancia

 

traía el abuelo Antonio Isabel Madera

cuando se acercaba a la mesa,

a observar el pastel sobre hojas de amaranto.

 

El cumplía años,

 

setenta y nueve servidos en pedazos iguales.

 

Nunca podíamos cantarle cumpleaños,

se marchaba antes del canto de la cigarra.

Todos quedábamos con la vela,

que nos miraba con remordimientos.

 

Así era él, cada vez que llegaba presentíamos

su olor a despedida.

Se lavaba la cara. También los pies.

 

No me toquen.

Y tenía en el bolsillo de la camisa

a su amante,

 

quien no lo dejaba estar cerca del piso,

remolino de bronce

que lo hacía girar

hasta volverlo ceniza de huesos.

 

El abuelo alegre sonreía.

 

Todos confiábamos en que viviría eternamente.

 

Por eso lo dejábamos ir

con su sombrero tiznado por el sol.

Alejándose del techo.

Tratando de que el pudor no le robara la sed.

 

Isabel Madera vive a cuatro cuadras de la calle El Pozo.

 

Conocido porque duerme a las serpientes,

le pone dientes de oro,

sostiene el agua en el aire.

 

En una ocasión

trajo un pedazo de madera,

lo puso con rabia en el centro de la mesa.

 

En esto se convirtió el amor, escríbanlo.

Salió y se quedó del lado de atrás de la ventana,

 

y nos veía comernos el dulce,

con desespero

queríamos evitar que el amor se nos fuera.

 

De Mieles, 2003.

 

 

Carmen Verde Arocha (Venezuela, 1967). Poeta, editora, profesora universitaria. Licenciada en Letras (UCAB). Directora-fundadora de la Editorial Eclepsidra desde 1994. Tesista de la Maestría de Historia de Venezuela de la UCAB. Profesora de la Universidad Metropolitana/ Universidad Católica Andrés Bello.  Ha publicado, en Ensayo: Cómo editar y publicar un libro.  El dilema del autor (Eclepsidra,2013- Ucab, 2016), El quejido trágico en Herrera Luque. Una aproximación a la novela La Luna de Fausto (1992). En Poesía: Cuira (1ª edic.1997, 2ª edic. 1998), Magdalena en Ginebra (México, 1997), Amentia (Premio anual de poesía Arístides Rojas de la Contraloría General de la República, 1999), Mieles (2003), Mieles Poesía reunida (2005), En el jardín de Kori (2015), Canción gótica (2017). Antologías: Juan Liscano, Poesía selecta (1939-2000) Selección y prólogo: Carmen Verde Arocha / Rafael Arráiz Lucca (España, 2015).  Juan Liscano, Ensayos (1949-1997) Selección y prólogo: Rafael Arráiz Lucca/ Carmen Verde Arocha (2017). En entrevistas: Rafael Arráiz Lucca: de la vocación al compromiso. Diálogo con Carmen Verde Arocha (2019). Sus poemas han sido traducidos al inglés, alemán, italiano, francés, y se encuentran publicados en antologías venezolanas y extranjeras. Ha sido invitada a participar en encuentros y festivales internacionales de literatura en México, Argentina, Rumania, Colombia, España, Austria, entre otros. Carmen Verde Arocha ha dictado talleres, seminarios y cursos sobre edición de libros en: ICREA, Fundación Herrera Luque, Festivales nacionales e internacionales, y ha dictado la materia Procesos Editoriales en la Escuela de Comunicación Social de la UCAB.

 



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