23 Sep 2021

287. POESÍA MEXICANA. GRISSEL GÓMEZ ESTRADA

-30 Ago 2021

 

OTRA VIDA

 

Camina vestida de lirio

y embruja:

la ruta de la lluvia

es vida para los muertos,

resurrección,

astros cayendo hacia el imán de tu presencia,

hacia ti que eres lirio

y escorpión,

cascada,

cascada de luces,

hacia ti,

invento de ti misma,

que no existes más que en tu palabra

y sobre el puente de arco

danzante bajo tus pies.

Alimenta esta celda,

estos barrotes cuna de serpientes,

hombres barbados

y mujeres mutiladas;

contempla esta arena que succiona la noche,

y mira,

mira la Luz que tuviste entre los dedos,

la Luz saliendo de tus ojos;

mira al Sol ser fuego y nube cada madrugada,

mira la sedienta marcha de las montañas

y el rostro de la tierra abriéndose a tu paso,

abriéndose para ti y tus parpados de luz,

abriéndose en tus sentidos para beber la vida

y tragar el perfume del jazmín.

No olvides esta muerte que mantiene el fuego en tus ojos,

este laberinto que se escurre

gotea, bala hacia la luna:

un mar, otro mar, otro rostro de otoño y vientos

mujer lirio, mujer luz,

mujer laberinto que busca su propia salida,

árbol frutal, árbol sangrante,

aprehende el sembradío que gotean tus ojos

el trayecto de la palabra

que desgarra, que deshace los vientos

para entregarse a ti

en una pelea a muerte,

en la angustia de conocer el cosmos,

el río,

y el olvido.

Imagina la luz de otros ojos que no existen,

que nunca han existido

sino en el coito de tus laberintos

y sus senderos,

recuérdalo todo,

aunque sangre el mar,

y suspira,

porque la melancolía es la senda

de otras aguas bautismales.

 

 

AVIDEZ

 

cómo te propongo

oscuro nudo

en la ambivalencia que soy

tempestades

ahogos

recuerdos traspuestos

cómo te convierto en crepúsculo

para que amanezcas a mi lado

para infiltrarme en tus poros

introducirnos al centro del Cosmos

y aprehenderlo juntos

cómo te insinúo

una noche entera

perderte entre mi boca

y no volver si lo apeteces

perderte entre mis brazos

boas de seda

a quién invoco

para festejar la vida

entre el sudor de tu espalda,

            de tus ingles,

para untarte mis poemas

con las palmas abiertas

reptar en tu rostro,

cuna del misterio,

por tu cuello, hasta tu pecho,

hasta tu abdomen, nicho,

hasta tu miembro,

nido,

nido maligno donde se incuban mis deseos

hasta tu miembro

que imagino feroz y dañino

mientras invoco una tormenta

                        para habitarte

cómo te propongo

guarecerte en la gruta que soy

que tu espalda registre

la punta de mis pezones

como el navegar de florecitas negras

la cabellera de la vulva

rozando apenas

                        como brisa

tu piel erizada

¿Qué quieres que sea?

¿sirena, hada, payaso?

¿qué quieres que sea

para acostarme contigo?

 

 

RETORNO

 

A veces brillantes, otras, enmohecidos,

mientras sin la consigna de luto floto,

de esta ciudad recorro los adoquines

cuando con el cadáver del día tropiezo.

Las rosas mis manos de sangre salpican

al deshojarse,

en los presos clava espinas mi silencio,

pero el retorno no he yo misma concluido

luego de cardos y silencio el fallo.

¿Volver cómo, si el arcabuz calló su danza?

¿A dónde?,

si el lugar que fue, ahora es su recuerdo.

 

 

ROMPER ESPEJOS

 

¿Cuál espejo es el tuyo, mujer,

De todas las gotas que forman

el mar de tu cuerpo,

de todas las ondas que tejen

tu diamante de espejos,

de esa cascada de carne,

de esa margarita que tiembla a cada mirada

y se enfrenta en forma de lanza

a leones que pululan como hormigas,

de todas ellas,

¿quién eres tú?

 

Tienes tres espejos delante.

Uno gira y salta, camina solitario por las calles

y te gusta;

a veces se queda callado y llora.

Y yo, que no tengo más melodías,

manejo la casa, las piernas, la sangre y la leche

entre chatarra y vino,

hábilmente,

convencida,

mientras el tercer espejo observa,

observa en la zaga del camino

del que sigue a la multitud temblando,

(porque todos tiemblan, Grissel).

Qué decir de los espejos que rompiste

en el camino,

hace años y años,

antes de nacer

antes de que se escribiera mi encuentro contigo,

antes de que el tercero supiera

que tiene las manos llenas de tinta

y su misión en este mundo

es escribir en papelitos rotos

y romper espejos.

 

 

FRAGMENTOS

  

I.

Distendidas

estas alas en reposo

han soltado lentamente

las sogas hambrientas de tus dedos

 

 II.

No es este clavo

es la presencia oscilante del desierto

cadencia rojiza

que vibra en murmullos

murmullos calientes

apenas si pasan

 

no es este clavo

  

III.

Labios

de una línea apenas

decretando el aparcado final

 

 

IV.

Distendidas

estas alas en reposo

sobre espuma

han soltado lentamente

las sogas con hambre de tus dedos.

  

V.

Tal vez quisieras haber nacido en este cuerpo

como rama

pero desmontas en silencio

hace un calambre desmontas en silencio

hace un árbol desmontas en silencio

hace una estalactita desmontas en silencio

 

 VI.

Precipitadas aureolas en selvas de virgen

suma el aura de tus pesadillas

aullido: senda en tu transitar sin luna

            Alguien debe llegar antes

            Alguien debe saberlo

  

VII.

Distendidas

sobre espuma

estas alas

han soltado lentamente

las sogas con hambre

de tus dedos.

 

 

Grissel Gómez Estrada (México). Doctora en Letras mexicanas. Obtuvo el Premio de Poesía UAM 96 y la mención honorífica como segundo lugar en el Premio Nacional de Poesía Efraín Huerta, 1997. Ha publicado los poemarios: Los clavos de fuego de la noche, Poemas de neurosis y antineurosis, Otra vida, y La vampira despliega sus alas. Asimismo, su obra poética ha aparecido en revistas y antologías literarias internacionales. Actualmente es profesora investigadora en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México y pertenece al Sistema Nacional de Investigadores.

 



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