03 Dic 2021

289. POESÍA ECUATORIANA. ROCÍO SORIA

-05 Sep 2021

 

HE PASADO UNA NOCHE EXTRAÑA

tengo miedo al futuro

a mi futuro quiero decir

en la madrugada me despertaron los gritos de los gatos

antes de eso estuve inmersa en una historia de Roth

adolorida

porque tal como Roth yo también conocí a mi padre en esas circunstancias

 

aprendiendo a morir

 

también lo miré desnudo y lloré

le alimenté por una sonda gástrica con temor a hacerle daño

y me explotó la válvula de seguridad de la sonda en la cara

yo no sabía si disculparme con él o arrancarle la sonda

y con ella la única atadura de él a este mundo

 

también en algún momento de desesperación le cambié la sonda uretral

y me alegró hasta la efervescencia de que su orina fluyera transparente

sin vetas de sangre y sin grumos

 

cosas que a uno le alegran

 

ayer anduve de intrusa en la habitación del padre de Roth

que es también la habitación de mi padre

estuve muriendo

aunque ahora con más años ya tengo miedo de en verdad hacerlo

tengo miedo del trayecto que me lleve hasta la muerte

 

morir debe ser un acto vergonzoso

 

ayer mi madre se cayó

la caída fue lenta y sin golpe

se fue doblando y quedó allí sentada en el suelo

penoso fue constatar que yo sola no podía levantarla

 

puse una almohada para que se acomode en el piso

me recosté a su lado

 

tengo miedo de las infinitas formas de la muerte

 

¿estoy aquí o sigo de intrusa en la habitación de Roth?

 

morir debe ser un acto vergonzoso

 

 

AHORA QUE ME VOY POR FIN

me llevo lo estrictamente necesario

 

ahora que ya no tengo retorno y que camino guiada por el viejo reloj de papá

 

hoy lo he hallado corroído en la bodega

me lo he colocado en la muñeca

y maravillosamente ha caminado solo

ha empezado a marcarme los pasos

 

yo también camino sola como el reloj

camino ciega

y manca

y rota

ya no soy ave de paso

estoy atada por el miedo

muchas veces me dejé el cuerpo en el camino y luego volví para reconocerlo y sepultarlo

 

pero ahora todo está a punto de terminar

ya no me hace mella la muerte y es solamente una astilla con la que me he acostumbrado a patojear

ya no me conmueve el amor

es solo un dolor que me escuece en la vértebra y que lo muerdo con las pastillas

 

tal vez ahora se requiera un poco más que amor y muerte para conmoverme

la carne vieja ya no siente su fractura

la carne vieja está ocupada en resistir

 

ahora que me voy por fin me llevo lo estrictamente necesario

el cuerpo incapaz

el cuerpo vacío y sin fe

 

ahora que me voy por fin

ahora que nado hacia el poema

Inéditos

 

 

HAY ASUNTOS QUE NO PUEDEN SER TRATADOS DE OTRO MODO QUE NO SEA LA POESÍA

de nada serviría abordarlos desde otros lenguajes porque no tendrían la particularidad del poema

la invocación tácita

la profecía

la fractura expuesta

el goce o la pasión

 

no hay un lenguaje como este para aproximarse a la muerte

a la locura

a la soledad

al dolor

a la vejez

a la tristeza

a la espiritualidad

a la lucidez y a otras ciudades íntimas del ser

 

no hay un veneno tan mortífero y eficaz como este

 

De Deterioro (2019)

 

 

HAY UNA MÚSICA PRECISA PARA MORIR

un lugar para cada cosa

una nota precisa

una rima

un trago de vino

una voz que hace las veces de acorde

un libro

un poema

una palabra que empuña la pértiga y se hunde en la carne

 

 

SE REQUIERE LA PRECISIÓN DEL ENVENENADOR

para que el grito rebote en todos los espejos del cuerpo

las aves graznen a un tiempo y se haga la sinfonía

 

De Ictus (2013)

 

ISADORA BELLAMORTE,

hay un dejo de angustia en las partidas,

como un ojo de agua en mi boca por donde se vierten los adioses,

               ojo de miedo atávico abierto en la cara como un bostezo.

                                                             miedo connatural,

                                                                                             parco,

                                                                                                         mimetizado.

 

                                          Tango bohemio de arrabal.

 

Isadora bellamorte,

las frutas bajo la tierra enmudecen,

                                                                       sus hilos,

                                                                       sus decúbitos,

                                                                       sus úlceras,

                                                                       sus azucenas,

                                                                       sus trances casuales,

                                                                       sus gestos al filo del ángelus.

 

Isadora bellamorte,

                                tu vientre templo sepulcro de los dioses.

 

Isadora bellamorte,

                                el recuerdo es el vicio de los solos,

                                la hora suprema del estertor no es suficiente

                                también están los recuerdos

                                sus magras presencias sobre los objetos,

                                sus músicas revoloteando en los cajones.

                                                               polvillo impalpable,

                                                               mano inasible,

                                                               aguja errante en el quicio del cuerpo.

 

De Isadora (2010)

 

 

Rocío Soria R. (Ecuador) Diseñadora gráfica y comunicadora social, realizó estudios de postgrado en Edición de Medios Impresos e Historia del Arte Ecuatoriano. Magíster en Literatura Infantil y Juvenil. Publicaciones: Huella Conceptual (2003). El Cuerpo del Hijo (2008), Isadora (2010), Ictus (2013) y Deterioro (2018, 2019). Premios: II Premio en el Concurso de Poesía, Universidad Central del Ecuador (2003); I Premio Interuniversitario de Relato Corto, Universidad San Francisco de Quito (2005); Premio Internacional de Poesía Fanny León Cordero (2005); Medalla de Bronce en el Concurso de Poesía, Cuento y Ensayo, Facultad de Filosofía, Universidad Central del Ecuador (2006); Premio en el Concurso del Libro y de la Rosa, UNESCO (2006) y Premio Ileana Espinel Cedeño, Casa de la Cultura Ecuatoriana, CCE (2008).

 



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