29 May 2022

346. POESÍA MEXICANA. MATEO MANSILLA-MOYA

-12 Dic 2021

 

RÍO BRAVO

 

Solíamos caminar

a la orilla del río

del lado en que el olor de los naranjos se perdía

con el de los cuerpos putrefactos

de los catanes

que los niños habían abandonado sobre la arena.

 

Eran los días

en que la sal del Golfo

nos raspaba la nariz

y la tez del cielo

se volvía la nuestra.

 

Habíamos aprendido a jugar con el sol

al otro lado del río

donde aún podíamos escuchar

que alguien nos esperaba.

 

Conocíamos

el lenguaje de las plantas

porque las habíamos contemplado

dialogar con sus sombras.

 

A pesar de que eso nos reconfortaba

y nos hacía sentir en casa,

nos sabíamos extranjeros

en el lugar al que alguna vez

 

 

TOQUE DE QUEDA[1]

 

En aquél entonces

la noche sonaba al motor V8

de un viejo Mustang

azul cromado

con placas de Texas.

El zumbido que empezaba

en un extremo de la calle

hacía vibrar los mosquiteros en las ventanas

y levantaba la tierra que el paso de los carros

había amontonado a los costados de la vía.

Cuando el brillo azulado del Mustang

pasaba como fantasma por la ventana

rascando el viento

apagábamos las luces

y esperábamos a que se perdiera

al otro extremo de la calle

donde el pavimento cedía a la terracería

y se levantaban las lápidas

del antiguo cementerio comunal.

Entonces nos asomábamos

por el borde de las cortinas

y descubríamos a la oscuridad del cielo

descender en el polvo

hasta asentarse

de nuevo

en el pavimento.

 

Era hora de dormir

 

[1] El toque de queda lo anunciaba un grupo de narcotraficantes con carros que daban arrancones por cada calle de cada fraccionamiento de Reynosa. En ese momento, las luces de cada predio se tenían que apagar y no era nada seguro salir. Si no se respetaba eso, los carros se detenían y los hombres que lo abordaban, tableaban al infractor las nalgas hasta reventarlas con una madera que parecía remo.

 

 

LA MIGRA

 

Vi a seis hombres armados subir a un camión

que se dirigía al norte de Texas.

 

Sentado en un banco de la central

vi a los seis hombres bajar de una patrulla

y entrar a la estación de camiones

como si algo grave hubiera sucedido.

Caminaban deprisa

vestidos de verde pino

con las manos listas para desenfundar

sus armas

y en sus lentes oscuros

ocultaban la misma ira

con la que el viento ardiente

azotaba sus rosadas caras.

 

Nada había pasado en la central

por Dios

pero los hombres iracundos

se abrían paso

a toda velocidad

por entre las maletas y los pasajeros

con la mirada fija en un Greyhound.

El sol se hundía en el parabrisas

cuando abordaron la unidad.

 

Momentos después

como en una procesión

descendieron los seis uniformados

tomando por el brazo

a una señora chica, chiquita

que parecía un niño a su lado.

Era el otoño.

La rama de un olivo

se partió en dos.

 

 

DETUVE LA CAMIONETA

cuando un grupo de hombres armados me lo indicó.

Enfrente había un auto estacionado

sobre el boulevard

a un costado del canal Anzaldúa,

un extenso hilo de agua

 

De La temporada de ballet clásico ha terminado (Buenos Aires Poetry, 2019)

 

 

TE VI PÁJARO ROJO

con la llegada de abril,

sostenida en tu canto

de estrellas nubladas

cubriéndote de la lluvia

bajo mi paraguas.

 

Hacía tiempo

que solo te presentabas

fantasma de ruptura:

cielo gris y gota helada.

Y aunque la lluvia no cesó,

tu canto se transformó:

en lugar de nubes estrelladas

te oí viva

y no memoria de fantasma.

 

 

A Michelle y Melissa

 

EN LA TERRAZA

se ponía el sol.

El horizonte dibujado de

ciudad y montañas se mojaba de naranja y la humanidad

se difuminaba,

a excepción nuestra que dialogando

nos inscribíamos

en la luz

de esa tarde dorada.

 

 

SONETO A UNA NIÑA REBELDE

 

Melódicamente, su estructura

intrínseca es música rebelde

compuesta sin necesidad de molde

hacinada de amor y bravura.

Es danza arrítmica y cordura

legítima pensadora que arde

legítima pelea que sacude

es verso y postmoderna pintura.

 

Gestadora jurídica de la paz,

idílica defensa de la mujer,

brisa y olor de estrella fugaz:

 

sueñas y vives para comprender

oras para al mundo concienciar

no te dejas por el poder reprender.

 

 

Mateo Mansilla-Moya (Ciudad de México, 1994). Es fundador y Director General de Cardenal Revista Literaria. Ha publicado dos poemarios: De sueños rotos, promesas olvidadas y un final feliz (Acribus editorial, 2016) y La temporada de ballet clásico ha terminado (Buenos Aires Poetry, 2019). Ha publicado en las revistas Mood Magazine, Por Escrito, El puro cuento. Recibió una mención honorífica en el Decimocuarto Concurso Nacional de Cuento Preuniversitario “Juan Rulfo”, convocado por la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México y la Fundación Juan Rulfo. Participó en el 7° Rio Grande Valley International Poetry Festival (2013) y en el 9° Festival Internacional de Poesía Ignacio Rodríguez Galván (2019). Estudió Derecho en el Colegio de Derechos Humanos y Gestión de Paz de la Universidad del Claustro de Sor Juana.

 

 



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