06 Jul 2022

377. POESÍA ECUATORIANA. ANA MINGA

-30 Ene 2022

 

V

 

El verdadero suicida es el de oficio

el que no soporta su corazón de tabaco

mientras mira el horizonte

ese mapa natural donde se clasifican los recuerdos.

 

Cree en el amor

como un grito de auxilio ante la tapa del ataúd.

Busca el amor más que otro ser humano

aunque tenga podrida la mente

pues quiere una excusa para sonreír.

Es un Lázaro constante aunque el teléfono nunca suene.

 

La muerte es su única cosa seria

cuando la voz se le fractura y se hace invisible.

 

No reconozco ser más valiente

pues, en las despedidas muere hasta el fondo

para luego exigirse otra farsa.

 

El suicida de oficio

tiene que tragarse sus palabras

porque no tiene a quien decírselas

“posee una soledad comparada a sus ojos

que jamás podrán verse el uno al otro”.

 

El suicida de oficio

se mata en sus etcéteras.

 De La Hora del Diablo (2018)

 

 

XX

 

Tic-toc… la vida es fulminante

tic-toc… otro mal presentimiento

tic-toc… hay vértigo dentro del reloj de arena

tic-toc… ¿acaso debo edificar un nuevo pretexto?

tic-toc… actúo en tu ausencia

tic-toc… el mar es turquesa y me abraza como un dinosaurio

tic-toc… el cementerio de tabacos crece

tic-toc… no hay respuesta

tic-toc… camino, me detengo, pero aún me recuerdo

tic-toc… la incertidumbre es la comida de los locos

tic-toc… utilizamos ciertas cosas después de la guerra, como el corazón

tic-toc… tengo más lágrimas que sangre

tic-toc… las manos vuelven a temblar

tic-toc… salud por las orfandades

tic-toc… “esta es la teoría del sepulturero: das todo y te entierran”

tic-toc… a pesar de mí, soy un ser humano

tic-toc… a veces escucho tu pensamiento y también digo NO

tic-toc… la ceguera es más absurda en un animal que jamás se dejó domesticar

tic-toc… llámame por mi nombre

tic-toc… escucho un no llores porque se moja tu lunar

tic-toc… destruirte sería como abrir de golpe una carta

tic-toc… el perro abandonado asume su situación pero mantiene la rabia

tic-toc… mi padre dijo: con mi muerte te salvo. Nunca más lo vi

tic-toc… inyéctame algo

tic-toc… la arena se acaba, pero ya sabemos que el suicida no llama a nadie

tic-toc… el sueño lejos de mi cabeza revienta en la orilla del mar

tic-toc… nunca evolucioné, los sentimientos fueron mi camino

tic-toc… el silencio no es respuesta

tic-toc… antes que caiga, ellos ya compraron mi ataúd

tic-toc… el BIG BEN seguirá girando

tic-toc… “te amo, te amo, daño quiero hacerte”

tic-toc… te espero

tic-toc… tejo pero no soy Penélope

tic-toc… el amor es el mar que se atrapa entre las manos

tic-toc… quiero que mi testamento seas tú

tic-toc… terminó el sonido de la arena.

De La Hora del Diablo (2018)

 

 

ENTREVISTA

 

¿Su inicio?

Una cuna vacía

¿Su estado de ánimo?

Una pregunta constante

¿Quién es usted?

Una mirada fija en el horizonte

¿Su felicidad?

La ventana que da al bosque

¿El amor?

La lealtad de los perros

¿El futuro?

No quiero morir

¿Qué le hace falta?

Otro mundo

¿Por qué no lo hace?

Lo hago en silencio

En definitiva, ¿qué quiere?

Caminar tranquilamente

no morirme de nada

no cazar fantasmas

en definitiva:

otra cabeza.

 De La Hora del Diablo (2018)

 

 

NO HAY COMO CONFIAR EN LOS SENSIBLES

 

son complicados

cuando hablan nadie los entiende.

 

Están claros en el dolor

lloran cuando ven a la humanidad

sus ojos se enredan en las respiraciones.

Están en todo y no están en nada.

Cuando se callan parece que están serenos

pero en realidad sus pensamientos están desordenados

se repiten las cosas hasta convertirlas en fuego.

 

Cuando se deciden a vivir

encuentran muertos en su cabeza

y así caminan por las calles apretando los labios.

 

Como niños silenciosos se sientan a contemplar el horizonte

parece que algo se les va a reventar en el pecho

y sin fijarse en lenguas mal intencionadas

ponen sus ojos frente al suelo

como obligándole al cemento a responder los mil porqués.

 

Estos seres son insoportables

-eso dicen todos-

les molesta su existencia

ni su propia sombra los aguanta

nunca ponen en venta sus sueños

siempre están en huída

abrazando toda forma de soledad.

 

Aunque no lo dicen

no soportan los hastaluegos

cuando los visitan

todo se les acaba

se sumergen en el terror

y en su metro de espacio

lloran como huérfanos en medio del mundo.

 

No hay como confiar en los sensibles

fingen ser de hierro

pero sólo una caricia o un soplo en la cabeza

les basta para romperse entre nuestras manos

se quedan como muecas sangrientas

y nos hacen sentir seres frívolos

incapaces de amarlos.

De Tobacco Dogs (2013)

 

 

Ana Minga (Loja, 1984). Poeta y narradora. Libros de poesía publicados: Pandemonium, A Espaldas de Dios, Pájaros Huérfanos, Tobacco Dogs y La Hora del Diablo. También escribe narrativa cuento y novela breve. Reconocimientos: primer premio de relato corto de Villa Pedraza - España y primer lugar de cuento Museo de la Ciudad, Quito-Ecuador. En poesía: Primer Grito de Mujer, de Trujillo-Perú, Primer Lugar de Poesía Universidad Central del Ecuador. Su obra poética fue seleccionada en dos ocasiones para participar en el certamen de la Lira de Oro Hispanoamericana. En el 2017 fue nombrada una de las poetas transfronterizas más reconocidas de Latinoamérica por la UNAM y la Feria del Libro de Guadalajara. Es Comunicadora Social y ha ejercido el periodismo de investigación, dentro y fuera de su país. Es catedrática universitaria y perito judicial.

 



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