06 Jul 2022

19. REVISTA TRASDEMAR. MANIFIESTO

-08 Oct 2020

La Revista Trasdemar hace público su primer manifiesto internacional a favor de la cultura y la diversidad insular

 

Desde el lanzamiento de la revista literaria se han sumado numerosos exponentes de la literatura del Caribe, las islas de la Macaronesia y la diáspora latina en Estados Unidos.

La aparición de la revista Trasdemar de Literaturas Insulares el pasado mes de septiembre en el panorama cultural de las islas ha supuesto un revulsivo para la convivencia literaria y el reconocimiento de la riqueza cultural de los archipiélagos. En apenas un mes de vida como espacio digital, la revista ha logrado consolidarse como referente internacional, incorporando una amplia nómina de autores y autoras de diversa procedencia, además de sumar la colaboración de artistas multidisciplinares de Cabo Verde, Madeira o Cuba. La revista canaria dirigida por el autor tinerfeño Ramiro Rosón está integrada en el repositorio de proyectos culturales del Canarias Cultura en Red del Gobierno de Canarias.

La publicación de su primer manifiesto, titulado “Archipiélago cosmos” es una apuesta por afianzar la internacionalización de la literatura insular y establecer un puente de intercambio cultural entre las diversas realidades de los archipiélagos. Desde la revista se han iniciado lazos de colaboración con proyectos de envergadura como la Feria del Libro Hispana/Latina de Nueva York, impulsada por el autor dominicano Juan Tineo, y la prestigiosa Nueva York Poetry Review, sumando entre sus colaboradores a una amplia representación de la diáspora caribeña y latina en Estados Unidos. Igualmente, entre los colaboradores de la revista se encuentran creadores canarios residentes en el exterior, como la artista multidisciplinar Nayra Martín Reyes o la escritora canaria Maribel Lacave, residente en las islas del sur de Chile. En la redacción de Trasdemar participan activamente autores canarios residentes en México, como el grancanario Samir Delgado, el tinerfeño Iván Méndez González y la lanzaroteña Belinda Rodríguez Arrocha.  

Entre las firmas reconocidas figuran personalidades como el escritor Urbano Bettencourt de Azores, la dominicana Rosa Silverio, el cubano Yonnier Torres, el neozelandés Charles Olsen y el arubense Arturo Desimone, además de artistas como el caboverdiano Oleandro Pires, el cubano Yanier H. Palao y el filósofo belga Luc Delannoy, director del Instituto de Neuroartes. Además de numerosos autores canarios de todas las islas, la revista ha lanzado una convocatoria internacional para conectar con escritores de otros archipiélagos. La Revista Trasdemar acoge la publicación de textos de narrativa, ensayo y poesía, ofreciendo una cobertura de visibilidad y de integración al panorama de literatura de las islas en diferentes idiomas. Una obra del artista tinerfeño Gonzalo González se ha convertido en el símbolo de la revista Trasdemar que ya inicia el impulso de nuevas iniciativas como un coloquio internacional de literaturas insulares en 2021.

 

Manifiesto 1 “Archipiélago Cosmos”

Revista Trasdemar de Literaturas Insulares

 

COMO LUGARES diáfanos y brumosos al mismo tiempo, las islas y los archipiélagos han firmado capítulos decisivos de la historia de la humanidad, convirtiéndose en puntos de fricciones, simbiosis, mestizajes e intercambios culturales. En una isla del Mediterráneo, Lesbos, nacieron las primeras muestras de poesía lírica conocidas, hacia la primera mitad del siglo VII antes de Cristo, y en una isla del Caribe, La Española, surgió la primera revolución de esclavos triunfante de la historia. Sin embargo, si cualquier definición puede someterse a debate, dado su origen convencional, no podemos dejar de preguntarnos dónde acaba una isla y dónde empieza un continente. ¿Es la Tierra un archipiélago de continentes en el océano que cubre dos tercios de su superficie? ¿Es el universo, el archipiélago cosmos, una conjunción de innumerables cuerpos insulares que navegan por la noche del vacío? ¿Es la insularidad un rasgo definitorio de nuestra presencia en el mundo? Si hacemos caso a Derek Walcott, “amar un horizonte es insularidad”, porque de las islas provenimos y a ellas nos debemos, en una convivencia que rebasa toda frontera.

UNA ISLA SE DEFINE más por su historia que por su geografía, pues en los versos de Pedro Salinas el tiempo de isla “se cuenta por mágicas cifras”. Toda insularidad produce un conjunto de representaciones culturales entre sus habitantes y visitantes, de forma que los imaginarios devienen insularidad compartida. Sus pobladores han sido siempre mirados como los otros, como las islas visitadas. Desde su condición de enclaves de tránsito, marcadas por flujos comerciales y migratorios, así como por el fenómeno del turismo, las islas han sufrido una historia a menudo trágica, llena de violencias y desigualdades estructurales, pero también reúnen condiciones idóneas para construir sociedades y culturas cosmopolitas, que no perciban al otro como un enemigo, sino como una diferencia llena de semejanzas, con la que puede crearse un futuro común. Se trata del “prestigio de las islas”, del que habla Eugenio Granell en su obra pictórica y literaria.

AL MISMO TIEMPO las islas aparecen a menudo como periferias de la cultura, alejadas de los grandes centros continentales y sus dinámicas de funcionamiento global, que tienden a relegar o excluir todo lo ubicado fuera de sus límites. En esta deriva histórica, Trasdemar quiere presentarse como una apuesta por la diversidad literaria y cultural de las insularidades habitables, pluralidad y diferencia, frente a las visiones centralistas de la cultura fomentadas desde el poder. Como afirma la pensadora Marina Garcés, en la actualidad vivimos un “tiempo póstumo”, en el que las mayorías sociales han abandonado sus expectativas de transformación de la realidad para situarse en un miedo permanente al apocalipsis, a la destrucción del mundo conocido. Si las islas renuevan indefinidamente los sueños y las esperanzas de un mundo mejor, debemos poblar de islas la condición planetaria de la vida y la cultura. Nuestra vocación consiste en devolver la profundidad a los océanos.

NO ACEPTAMOS la condición irreversible de la catástrofe y nos oponemos a los impulsos autoritarios que siempre han invocado la violencia como una forma de control de la vida, los espacios y las ideas. En la confusión de este “tiempo póstumo”, necesitamos rehacer los vínculos entre cultura y emancipación, como propone Garcés, reafirmando la libertad y la dignidad de la experiencia humana para aprender de sí misma. Las literaturas insulares trascienden, por su dispersión y originalidad, las fronteras de la mercancía y de los sistemas cerrados. El archipiélago cosmos que evocamos se asemeja al espacio sideral y al prodigio de la mente humana, en continuo movimiento desde lo desconocido, de igual modo que la poesía se construye como polifonía y multiverso, como un fenómeno que no sabe de límites ni de códigos de barras.

NUESTRA APUESTA CRÍTICA no debería confundirse con el proyecto de modernización que en los tres últimos siglos ha dominado el planeta, expandiendo el capitalismo a una escala inhabitable. Por el contrario, el pensamiento crítico no deja de cuestionar ese proyecto, generando alternativas políticas y culturales en épocas de incertidumbre. Las islas donde Benjamin Péret descubre su estrella de mar abrigan para la posteridad las posibilidades inauditas de la creatividad y de la fabulación.

EN ESTE SENTIDO Trasdemar aspira a convertirse en un referente crítico desde Canarias, siguiendo la tradición de las revistas insulares de culturaque alcanza su cénit con Gaceta de Arte y continúa con diversas publicaciones, desde Planas de Poesía hasta Syntaxis y muchas otras, en el devenir del siglo XX,. Reconocemos la importancia de nuestros predecesores, como un valor que nos permite impulsarnos hacia el futuro, y afirmamos nuestro propósito de generar un espacio propio donde los autores y autoras insulares puedan expresar su visión de la realidad a través de las literaturas, de los imaginarios, de los archipiélagos.

DE ESTE MODO pretendemos ofrecer un hábitat para la diversidad, para las múltiples corrientes y confluencias de la literatura contemporánea en tiempos digitales, fomentando el diálogo abierto y la convivencia de creadores. Este compromiso con la diversidad resulta imprescindible cuando la cultura lucha por mantenerse a flote, como los náufragos de La balsa de la Medusa, en un mundo que se enfrenta a toda clase de riesgos y amenazas, bajo el peso de una crisis global deshumanizante. Solo de esta forma las literaturas pueden reivindicar un humanismo crítico en un momento en que la misma noción de humanidad se encuentra en crisis.

LAS ISLAS son nuestro patrimonio intangible, el archipiélago cosmos, las páginas en blanco de la historia futura.

 

Revista Trasdemar de Literaturas Insulares

Octubre, 2020

 

 

Manifesto No. 1: “Cosmos Archipelago”

Trasdemar Review of Insular Literatures

 

As places that are equally diaphanous and misty, islands and archipelagos have signed decisive chapters in the history of mankind, becoming points of frictions, symbiosis, crossbreeding and cultural exchanges. The first known samples of lyric poetry were born in a Mediterranean island, Lesbos, by the first half of the 7th century BCE, and the first triumphant revolution of slaves in history arose in a Caribbean island, Hispaniola, between 1791 and 1804. Nevertheless, if any definition can be brought to debate, given that it is originated in convention, we cannot stop asking ourselves where an island ends and where a continent begins. ¿Is the Earth an archipelago of continents in the ocean which covers two thirds of its surface? ¿Is the Universe, the cosmos archipelago, a conjunction of numberless insular bodies which navigate the night of void? Is being an islander a definitory trace of our presence in the world? If we pay heed to Derek Walcott, “To have loved one horizon is insularity”, because we come from islands and we are in debt with them, but in a cohabitation which exceeds any border.

An island is defined more by its history than by its geography, because as in Pedro Salinas’s verses “The time of island: is counted / in magical ciphers”. Every island produces an ensemble of cultural representations among its inhabitants and visitors, in a way that imageries become a shared island. Its dwellers have always been seen as the others, as the visited isles. From its condition of transit hubs, marked by commercial and migratory movements, as well as by the phenomenon of tourism, islands have often experienced a tragical history, full of structural violence and inequalities, but they also fulfill suitable conditions for building cosmopolitan societies and cultures, that will not perceive the other as an enemy, but as a difference full of similarities, with whom a common future can be created. That is the “prestige of the islands”, which Eugenio Granell talks about in his pictorial and literary works.

At the same time, islands often appear as peripheries of culture, far from big continental centers and its dynamics of global functioning, which tend to relegate or exclude anything placed out of its limits. In this historic drift, Trasdemar wants to present itself as a determined bid for the literary and cultural diversity of habitable open insularities, as plurality and difference, against the centralized visions of culture promoted by power. As the philosopher Marina Garcés claims, we currently live a “posthumous time”, when social majorities have abandoned their expectations of transforming reality, in order to place themselves in a permanent fear of the apocalypse, of the destruction of the known world. If islands renovate indefinitely the dreams and hopes for a better world, we must populate the global condition of life and culture with islands. Our vocation consists in bringing back depth to the oceans.

We do not accept the irreversible nature of catastrophe and we oppose the authoritarian impulses which have always invoked violence as a way of controlling life, spaces and ideas. In the confusion of this “posthumous time”, we need to rebuild the bonds between culture and emancipation, as Garcés proposes, reaffirming the freedom and dignity of human experience to learn from itself. Insular literatures, because of their dispersion and originality, go beyond the borders of merchandise and closed systems. The cosmos archipelago which we evoke resembles the sideral space and the prodigy of human mind, in a continuous movement from the unknown, in the same way that poetry is built as a polyphony and multiverse, as a phenomenon which knows no limits or barcodes.

Our critical approach must not be mistaken as the modernization project which has dominated the planet during the last three centuries, expanding capitalism at an inhabitable scale. On the contrary, critical thinking will not stop questioning this project, generating political and cultural alternatives in times of uncertainty. We stand on the islands where Benjamin Péret discovers his starfish house, showing the path to the unheard possibilities of creativity and fabulation for posterity.

In this sense, Trasdemar aspires to become, from Canary Islands, a critical reference, following the tradition of cultural magazines from the archipelago, that reaches its peak with Gaceta de Arte and continues with different publications, like Planas de Poesía or Syntaxis, and many others, during the 20th century. We recognize the importance of our predecessors as a value which helps us propel ourselves towards the future and state our purpose of generating a specific space where authors from different islands can express their vision of reality through literatures, imageries and archipelagos.

Thereby, we intend to provide a habitat for diversity, for the multiple trends and confluences of contemporary literature in digital times, fostering an open dialogue and the coexistence of creators. This commitment with diversity becomes imperative when culture struggles to stay afloat, like the castaways of The Raft of the Medusa, in a world which faces many risks and threats, under the weight of a dehumanizing global crisis. Only in this way literatures can vindicate a critical humanism in a moment when the very notion of humanity is in crisis.

Islands are our intangible heritage, the cosmos archipelago, the blank pages of future history.

 

Trasdemar Review of Insular Literatures

October, 2020

 

 

Correo de contacto: trasdemar@gmail.com

Web oficial: TRASDEMAR



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