03 Mar 2021

63. POESÍA CUBANA. CARLOTA CAULFIELD

-20 Feb 2021

 

IRISH SNAPSHOTS

 

1.

 

La ciudad siempre sucia y gris. Vista con ojos atrevidos, el polvo es simple curiosidad después de la lluvia. Y así, voy de prisa. Dawson Street es una fotografía del año 1957 guardada con celo. Una niña de cuatro años, con vestido de terciopelo rojo, guantes blancos y zapatos negros hace una mueca. Detrás de la cámara, mi padre. A su lado, mi madre sonriente. Tiro las tarjetas postales a la basura. Hay un lugar perfecto en la memoria. Todo blanco y negro.

 

 

2.

 

Una avalancha de voces. Siempre lo mismo.

Veo todo desde un escondite.

Allí los turistas.

Aquí tú, yo y él, inmóviles.

Ese inexorable destino, el mío,

junto a Oscar Wilde.

 

 

3.

 

Las ciudades con puentes invitan al júbilo. Los puentes son umbrales del pasear o de la rapidez. Siempre hermosos. Algunos recuerdan cuerpos desnudos. Otros son puras trampas visuales. Otros, arterias entre pasajes urbanos hacia un no conozco el lugar. Esos otros, camino diario entre lo familiar y el agotamiento. Y aquellos con nombres históricos, los más felices dentro de su fama.

 

He recorrido muchos puentes. Algunos me han invitado a morir. En otros me

han acariciado con entrega. En algunos he sentido miedo, otros me han dado sed y la noche. Casi todos me han regalado olor a podrido, miradas impertinentes y todo lo que significa un viaje.

 

Recuerdo aquel puente y este otro, los tantos puentes.

Con dos comulgo:

el Ha’penny Bridge, mi piel dublinesa en fragmentos,

y el Ponte dei Sospiri, mi olvidada osamenta veneciana, la otra.

 

Entre el ayer y el hoy destruyo todo puente.

 

 

IRISH SNAPSHOTS

 

1.

 

The city always dirty and grey. Seen with daring eyes, the dust is a mere curiosity after the rain. And so, I hurry. Dawson Street is a carefully saved photograph of the year 1957. A four year old girl dressed in a red velvet dress, white gloves, and black shoes makes a face. Behind the camera, my father. At his side, my mother smiles. I toss the postcards in the trash. There’s a perfect place in my memory. All in black and white.

 

2.

 

An avalanche of voices. Always the same.

I see it all from a hiding place.

Over there, the tourists.

Here, you and I and he, motionless.

That inexorable destiny, mine,

next to Oscar Wilde.

 

3.

 

Cities with bridges invite celebration. Bridges are the doorway to outings or to speed. Always beautiful. Some remind one of naked bodies. Others are purely visual traps. Others, arteries between urban passageways to unknown places. Those others, a daily walk between the familiar and exhaustion. And those with historic names, happiest in their fame.

 

I have crossed many bridges. Some have invited me to die. On others I have been caressed with devotion. On others I have been afraid, others have given me thirst and the night. Almost all have presented me with a rotten smell, impertinent glances and everything a trip implies.

 

I remember that bridge and this other one, all the many bridges.

I commune with two:

the Ha’penny Bridge, my Dublin skin in tatters,

and the other, the Ponte dei Sospiri, my forgotten Venetian bones.

 

Between yesterday and today I destroy all bridges.

 

 

AURORA BOREAL

 

Cada nota tiene que vivir.

SIBELIUS

  

1. Avalancha de paisajes en la retina y un derroche de colores en los labios:

el anhelo, el deseo, la avidez y la apetencia tropiezan con una puerta

hinchada de humedades hasta llegar al cuerpo, abrigo de cuerdas neutras,

atrevidos paisajes musicales sin poder decir más porque no sabemos

descifrar en su totalidad la música.

 

 

2. Armonías variadas de humaradas y silbos vista triunfante tintes tonos y

sombras poder visionario bajo el movimiento incontrolable de los vientos, y

así recuerdo versos de Wordsworth sin noches triunfalistas ni majestuosas.

 

 

3. Arde el cielo en partículas solares mientras tu Quinta sinfonía en Mi

bemol mayor es campos magnéticos puntos luminosos franjas horizontales y

circulares por cada instrumento que juega a la rayuela y me deja vencida.

 

4. Allí las maderas y aquí los metales y sutiles trémolos de timbales una

misma nota atravesando varios compases superpuestos a otras armonías del

lenguaje sin interrupciones.

 

 

5. Abril llega con un viento que cambia y sopla en varias direcciones y se

transmuta súbitamente en el calendario se lee septiembre octubre o

esperamos la llegada de mayo y quizás la señal polifónica y en el oído una

luminosa orquestación de ausencias sonoras. Despunta el día.

 

 

AURORA BOREALIS 

 

Each note has to live.

SIBELIUS

 

1. An avalanche of landscapes in the retina and an outpouring of colors on the lips: longing, desire, urgency and appetite strike against a door

swollen with humidity until it reaches the body, a shelter of neutral cords,

daring musical landscapes without able to say more because we don’t entirely

know how to decipher the music. 

 

2. Varied harmonies of whistles and hisses, a triumphant view of shades of tones and shadows of visionary power under the uncontrollable unruly, movement of the winds, and that’s how I remember Wordsworth’s poems on neither triumphant nor majestic nights.

 

 

 3. The sky burns in solar particles while your Fifth Symphony in E-flat Major

emanates magnetic fields, luminous points, horizontal and circular fringes traced

by each instrument that plays hopscotch and leaves me defeated.

 

 

 4. There the woodwinds and here the metals and subtle tremolos of single-headed drums, the same note crossing over various beats of music superimposed on other harmonies in uninterrupted language.

 

 5. April arrives with a wind that changes and blows in various directions and is suddenly transmuted into the calendar one reads September October or we wait for the arrival of May and perhaps the polyphonic signal and in the ear a luminous orchestration of sonorous absences. Dawn.

 

 

PRIMER CUADERNO MAZZOLENI

 

Insomnio. Escribe una fecha. Siente el calor de su cuerpo. Sus voces son las del arquero que me sirve de ojos. Su manos se alzan como pájaros de papel. Ayer, en marzo, al atardecer, camina cerca del mar. De sus aguas asciende cómplice de otra oscuridad sedienta y rápida. Después, nuevas rutas de desposesiones: salpicaduras en la sangre, lejanías. Mensajes con destinos solitarios, ebrios en tonalidades diversas, derramadas en alfabetos crujientes de asombros y curiosos malentendidos. Todo intento de descifrar su silueta es un total absurdo.

 

 

FIRST MAZZOLENI NOTEBOOK

 

Insomnia. He writes a date. He feels the heat of his body. His voices are those of the archer who serves as my eyes. His hands soar like paper birds. Yesterday, in March, at dusk, you are walking by the sea. From its waters you ascend accomplice of another thirsty and rapid darkness. Afterward, new routes of dispossessions: sprinkled in the blood, distances. Messages with solitary destinations, drunk in diverse tonalities, spilled in crusty alphabets with astonishments and curious misunderstandings. Any attempt to decipher his silhouette is pure foolishness.

 

 

DAS HARTS IZ A HALBER NOVI

  

He aquí que se estremece el espacio como un gran loco.

 ALEJANDRA PIZARNIK, La mesa verde.

  

Te diré que todo es puro azar. Solamente escucho mis rumores, los cantos litúrgicos venidos de la tumba sagrada de mi ilícita infancia. Escribes cartas y cartas y más cartas en papeles curiosos con marcas de agua. Travesía de tus ojos, de tus manos, por nervaduras y tintas. Querida mía, admirada, mon cher, querido y admirado, muy querida, ma chère…hay una distancia de cientos de discos rotos y de melodías que no logro descifrar. El suelo de la mente es puro gesto, y la cicatriz sigue en su lugar. Mi padre tenía los ojos azules y era judío. La cita biográfica no tendría sentido alguno si no fuera porque mi cerebro bulle con el acompañamiento incesante de un bajo continuo. Abro una zanja en el papel y la muerte se repite. Otra vez la lluvia se confunde con las piedras. Mala suerte y paciencia, puesto que la vida es un lapso de aprendizaje musical del silencio. Más memorable que cualquier confesión personal es escuchar hoy, contigo, a Lotte Lenya. Canta Die dreigroshenoper. Vuelvo a escucharla por ti, primero, en un cd, La ópera de los tres centavos, y ahora, en este instante, la canción J’attends un navire. ¿La conocías? Por eso, tal vez, solamente por eso y nada más, estoy cerca de ti. Lotte Lenya entona sus cortaduras invisibles de la piel y el recuerdo del recuerdo mismo. Nada ha cambiado para ella y mucho (acaso todo, si todo fuera cierto) ha cambiado para mí. Oscuro signo de un hombre harapiento a mi lado como para auxiliarme de algo que no logré entender. Y beberás brisas marinas o cada gota de sangre te ofrecerá paisajes.Y lames piedra tras piedra hasta construir puentes movibles hacia mis muertos, y nadie me contará ningún cuento que empiece con Había una vez, ni ningún otro. Oh el disco ha cambiado, y Lotte Lenya se revela envejecida. El cuello a medio cercenar y un movimiento del cuerpo.

 

 

DAS HARTS IZ A HALBER NOVI

 

Here is where space trembles like a great madman. 

ALEJANDRA PIZARNIK, The Green Table.

 

I will tell you that everything is pure chance. I only hear my murmurs, the liturgical chants that come from the sacred tomb of my illicit childhood. You write letters and letters and more letters on curious watermarked paper. Traveling across your eyes, your hands, through nerves and inks. My love, admired, my dear, loved and admired, very loved, my dear…there is a distance of hundreds of broken records and melodies I can’t decipher. The surface of the mind is pure gesture, and the scar continues in its place. My father had blue eyes and was a Jew. The biographical note would not make any sense if not for the fact that my brain boils with the incessant accompaniment of a continuous base. I open a ditch in the paper and death repeats itself. Once more, rain mixes with the stones. Bad luck and patience, since life is a break in the musical training of silence. More memorable than any personal confession is to listen today to Lotte Lenya with you. She sings Die dreigroshenoper. I listen to her again for you, first on a CD, The Threepenny Opera, and now, at this moment, the song J’attends un navire. Had you heard it? Perhaps that is why and only because of that and nothing else, I am close to you. Lotte Lenya sings the invisible cuts on her skin and the memory of memory itself. Nothing has changed for her and much (perhaps all, if everything were true) has changed for me. A dark sign of a ragged man at my side as if to save me from something I was unable to understand. And you will drink sea breezes or each drop of blood will offer you landscapes. And you lick stone after stone to build movable bridges to my deceased ones, and nobody will tell me a story that begins, Once upon a time, or any other one. Oh the record has changed, and Lotte Lenya, grown old, can be seen. Her neck half cut off and a movement of her body.

 

 

NUEVE POEMAS PARA CHARLOTTE

 

1.

 

Agrietadas de pasión, las manos del titiritero descansan.

Sólo en un pestañear, las marionetas se mueven y se confunden,

y se enredan en sus cuerdas. Conmoción de un instante.

 

2.

 

Dentro del armario, la sombra de un antiguo Pinocchio es una marca

perenne. Así se hace la memoria y eso es lo mejor de todo, dejar que

el corazón se fragmente con el tacto. Lo inexistente ha dejado un recuento.

 

3.

 

Sus labios en una taza de té. Un sabor verde de Himalayas

se confunde con la vasija terracota curtida por el uso.

Capas y capas de residuos, testigos impregnados en el barro.

Pone a un lado su diario. Mapa Mundi.

 

4.

 

Su nombre reaparece en diferentes formas. En caligrafía es trazo

llamado Tao. Su efímera inscripción lleva la espiritualidad de los sentidos.

Digo y cuento, aunque raras veces es también toque de inscripción propia.

  

5.

 

Puertas hinchadas de aguas a destiempo, como si la torrencial lluvia se hubiese vuelto un dulce y pegajozo delirio mientras observas las vestiduras extraviadas de la madera. En la ventana, una silente figura vacila. Y de pronto, el espacio de sonidos se confunde con grises, blancos y verdes.

Lo de afuera entra y roza tus manos.

 

6.

 

 Ella, la que eres tú en ciertos días, deja un rastro de bruma y se reclina sobre varios senderos. Atrapar lo inasible se vuelve aquí furor y apatía.

 

7.

Pasas bordeando voces. No quieres quedarte en la orilla de la muerte.

Como un animal ebrio de miedo te enroscas hasta que la lluvia cese.

Palabras en desorden. Trabalenguas.

 

8.

 

 Tú misma eres una abstracción. Todos los remedios disolviéndose. Noches de insomnio cercanas a la locura. Así tu cuerpo. Las treguas conjuradas. La parálisis un abismo de telas. La corrugada pesantez de tu espalda mancillada por bloques terapeúticos.

 

9.

Mientras intocable hasta en la palabra, la presión de dedos y el aire denso de lugar a lugar, a tus labios coarteados les frotas unas gotas de miel y los pules como si fueran un desgarrón purpúreo. Así tus huesos, nervaduras de sombras chinescas lanzadas al piso. Tú.

 

 

NINE POEMS FOR CHARLOTTE

 

1.

 

Cracked by passion, the puppeteer’s hands rest.

With only a blink, the marionettes move and are baffled,

and get tangled in their cords.The commotion of an instant.

 

2.

 

 Inside the wardrobe, the shadow of an ancient Pinocchio

is a perennial imprint. This is how memory is made and that’s the best of it

all, to allow the heart into pieces if touched. The non-existent has left a trace.

 

3. 

 

Her lips sipping a cup of tea. A Himalayas’ green flavor

is fused with the terracotta cup stained by use.

Residual layers and layers, witnesses impregnated in the clay.

She puts aside her diary. Mapa Mundi.

 

4.

 

Her name reappears in different ways. In calligraphy it’s a penstroke

called Tao. Its ephemeral inscription carries the spirituality of the senses.

I say and tell, although rarely it’s also a touch of self-inscription.

 

5.

 

Doors swollen by untimely waters, as if the torrential rain had become

a sweet and clinging frenzy while you observes the lost garments of the

wood. In the window, a silent figure hesitates. And suddenly, the space of

sounds blends with grays, whites and greens.

The outeside comes in and grazes your hands.

 

6. 

 

She, the one you are on certain days, leaves a trace of mist and bends,

over several paths. Here to grasp the unreachable is fury and apathy.

 

7.

 

You stroll around voices. Not wanting to remain on the verge of death.

Like an animal drunk with fear you huddle until the rain stops.

Words in disorder. Tongue Twisters.

 

8.

 

You are yourself an abstraction. All solutions are dissolving.

Nights of insomnia close to madness. So is your body. Conjured ceasefires.

Paralysis, an abyss of cloth. The corrugated and heaviness of your back

sullied by therapeutic blocks.

 

9.

 

 While untouchable even by words, the pressure of fingers and the

misty air from place to place, onto your cracked lips you rub some drops of

honey and you polish them like a purplish tear. And your bones, too, Chinese

shadows nervures tossed on the floor. You.

 

 De Los juguetes de Bertrand / Bertrand’s Toys (2019).

Traducción de Mary G. Berg con la colaboración de Carlota Caulfield.

 

 

Carlota Caulfield es una poeta cubana de origen irlandés. Entre sus libros se encuentran Movimientos metálicos para juguetes abandonados. Premio Internacional Hispanoamericano de Poesía Dulce María Loynaz 2002 (2003), The Book of Giulio Camillo / El Libro de Giulio Camillo / Il Libro de Giulio Camillo (2003), Quincunce / Quincunx (2004), Ticket to Ride. Essays & Poems (2005), A Mapmaker’s Diary. Selected Poems (2007), Fashionable. Una poeta adicta a la moda (2013), Fashionable. A poet’s passion for style (2016)Cuaderno Neumeister / The Neumeister Notebook (2016) y Los juguetes de Bertrand / Bertrand’s Toys (2019). Caulfield se ha destacado como editora y antóloga en Voces viajeras. Poetas cubanas de hoy (2002), From the Forbidden Garden. Letters from Alejandra Pizarnik to Antonio Beneyto (2003), The Other Poetry of Barcelona: Spanish and Spanish American Women Poets (con Jaime D. Parra, 2004) y No soy tu musa. Antología de poetas irlandesas contemporáneas (2008). De 1998 al 2002 fue la editora de Corner, una revista internacional en línea dedicada a las vanguardias artísticas y literarias. Caulfield reside en Berkeley, California.

 

Carlota Caulfield is a Cuban born poet of Irish descent. Among her books are Movimientos metálicos para juguetes abandonados (2003, Winner of the First Dulce María Loynaz 2002 International Poetry Prize), The Book of Giulio Camillo / El Libro de Giulio Camillo / Il Libro de Giulio Camillo (2003), Quincunce / Quincunx (2004), Ticket to Ride. Essays & Poems (2005), A Mapmaker’s Diary. Selected Poems (2007), Fashionable. Una poeta adicta a la moda (2013), Fashionable. A poet’s passion for style (2016), Cuaderno Neumeister / The Neumeister Notebook (2016) and Los juguetes de Bertrand / Bertrand’s Toys (2019). Caulfield is the noted editor of Voces viajeras. Poetas cubanas de hoy (2002), From the Forbidden Garden. Letters from Alejandra Pizarnik to Antonio Beneyto (2003), The Other Poetry of Barcelona: Spanish and Spanish American Women Poets (with Jaime D. Parra, 2004) and No soy tu musa. Antología de poetas irlandesas contemporáneas (2008). From 1998 to 2002 she was the editor of Corner, an international on-line magazine dedicated to the artistic and literary avant-garde. Caulfield lives in Berkeley, California.

 

 

Mary G. Berg ha traducido la poesía de Juan Ramón Jiménez, Clara Ronderos, Marjorie Agosín y Carlota Caulfield. También ha traducido novelas de Martha Rivera, Laura Riesco, Libertad Demitropulos y editado las antologías Open Your Eyes and Soar. New Cuban Fiction and Cuba on the Edge: Short Stories from the Island. Recientemente ha publicado en inglés colecciones de cuentos de Olga Orozco y Laidi Fernández de Juan. Berg es una académica residente en el Centro de Investigaciones de Estudios de la Mujer de la Universidad de Brandeis.

 

Mary G. Berg’s translations include poetry by Juan Ramón Jiménez, Clara Ronderos, Marjorie Agosín and Carlota Caulfield. She translated novels by Martha Rivera, Laura Riesco, Libertad Demitropulos and edited the anthologies Open Your Eyes and Soar. New Cuban Fiction and Cuba on the Edge: Short Stories from the Island. Her most recent translations are of collections of stories by Olga Orozco and Laidi Fernández de Juan. She is a Resident Scholar at the Women’s Studies Research Center at Brandeis University.

  



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