28 Jul 2021

5. POESÍA LATINX. DARREL ALEJANDRO HOLNES

-11 Jul 2021

 

WHEN THE NARCOS KIDNAP JUANFE

CUANDO LOS NARCOS SECUESTRARON A JUANFE

 

1

You stop driving

your car to school

like JuanFe did.

The school bus has bulletproof windows.

And witnesses.

You go by your mother’s maiden name

so no one hears your father’s

bling bling when they call for you aloud.

Somehow, this makes you look

more like her

when you cry.

Somehow, a river rises

when you weep

it floods your neighborhood.

You become good

at keeping secrets.

No one knows

about this river.

When the guardia asks for your address

you send him to the estuary,

where, in the tides,

you found the blanquita who loves

your mystery.

You learn to make love with shadows

 watching.

She loves it like that,

all that Black.

 

 

1

Dejaste de manejar

Tu auto a la escuela

Como lo hizo JuanFe.

El autobús escolar tiene vidrios antibalas.

Y testigos.

Usas el apellido de tu madre

para que nadie escuche el tilín de las monedas

 de tu padre cuando te llaman.

De alguna manera esto te hace ver

más parecido a ella

cuando lloras

de alguna manera un río se alza---

con tus lágrimas;

que inundan tu vecindario.

Te vuelves bueno

guardando secretos.

Nadie sabe

Sobre este río.

Cuando la guardia pregunta por tu dirección

lo envías al estatuario,

donde, en las olas,

encuentras a la blanquita que ama

tu misterio.

Aprendes a hacer el amor con sombras espiándote.

Así es como le gusta,

todo negro.

 

 

2

You keep your nose clean

even when you could use

a little bump because there are

enough of those already

in the road for morenos

con plata like you,

brown men in the black:

enough money to be visible to thieves,

enough black to be victims of the police.

And you already struggle to drive

within the lines.

So you think:

better to sequester

yourself to the US

than surrender to the narcos’s

secuestro express,

their kidnappings at gunpoint

at any stoplight

between San Miguelito and Ancon

for whatever money can be

withdrawn from an ATM.

When the visa comes you sell

your mirror’s many faces

for a single look for the passport pic.

One discarded face is JuanFe’s

staring back at you

from behind

a bright light.

Another is of a deer

standing in the way

of a school bus,

too scared to move.

Another is of a driver

heading north

despite whatever

stands in his way.

Driver honks.

Driver accelerates.

Driver fails to

pump the breaks

hoping all roads,

regardless the slaughter,

will, at least, still

destinate.

 

 

2

Mantienes tu nariz limpia

incluso cuando podrías tener

un subidón porque ya hay

suficientes de esos

en la carretera para los morenos

con plata como tú,

hombres morenos adinerados:

suficiente dinero para ser visible a los ladrones,

suficiente negro para ser víctimas de la policía.

Y ya estas luchando para manejarte

dentro de estas líneas.

Entonces piensas:

mejor secuestrarte

a ti mismo en los Estados Unidos

que entregarte a los secuestros express

de los narcos

sus secuestros a punta de pistola

en cualquier parada

entre San Miguelito y Ancón

por cualquier dinero que puedan

extraer de un ATM.

Cuando llega la visa vendes

las mil caras de tu espejo

por una sola mirada de tu foto de pasaporte.

Una cara descartada es la de JuanFe

devolviéndote la mirada

desde atrás

de una luz brillante.

Otra es la de un ciervo

entorpeciendo el camino

de un autobús escolar,

demasiado asustado para moverse.

Otra es la de un conductor

yendo hacia el norte

a pesar de todo

lo que se interponga en su camino.

El conductor toca la bocina.

El conductor acelera.

El conductor falla

en frenar

esperando que todos los caminos,

sin importar la masacre

puedan, al menos,

destinar.

 

 

I ALWAYS PROMISED I’D NEVER DO DRAG

 

You liked me as straight as a man

in love with another could ever be,

and I did too. But you also loved

women, how their backs widen

where hips appear, how their necks

swerve like swans swallowing

water when they call your name,

their long hair stroking your face

as they wake from nestling

your chest the morning after.

So here I am wearing the wig I made

in the image of the blondes you preferred

but said you could never love, applying eyeliner

 but not for it to run. I will never

love him again, I fearlessly announce to the mirror

as I beat my face with powder base into submission,

as if one could ever fall out of the hero’s arms and

not back into peril. Tonight,

for the first time, I dance to save myself

from distress, becoming the one woman

you’ll never have instead. Tonight, at the Esta Noche bar

in the Mission District, I’m distance. The closest I ever came

to doing drag before was when I was crowned prom king

but chose instead the queen’s tiara;

cubic zirconia somehow closer

to real than the king’s cardboard cut-out crown.

Tonight, I’m Diamante, extravaganza eleganza,

a gurl singing shine to the Yoncé record,

declaring myself the Queen B of the Night, singing

take all, of me, I just want to be the girl you like,

the kind of girl you like sashay-shantae-strut-shimmy shining on stage,

dunking it like an Oreo, making the masses

shake they asses at the command of

the scepter firmly in my hand. A king,

I queen so hard my earth-quaking rule

breaks the laws of nature; flesh-colored spanx and

control-top leggings tuck it away

where the sun don’t shine.

A black lace-up corset covers the missing rib

but lets the rest of me hang out enough to werk

and soak up applause from an audience

who loves this boy dressed as girl,

boy dressed as girly man, boy dressed as man

enough to drag, man dragging on,

man moving on, man gone.

 

 

PROMETÍ NUNCA HACER DRAG

 

Te gusté tan recto como un hombre

enamorado de otro hombre podría ser.

Pero también amabas a las mujeres,

como sus espaldas se ensanchan

al aparecer las caderas, como sus cuellos

se mecen cuales cisnes bebiendo agua

cuando llaman tu nombre, su cabello largo

acariciando tu cara al despertar en el nido

creado en tu pecho, la mañana siguiente.

Y aquí estoy, usando la peluca que hice

a imagen de las rubias que preferías

pero nunca podrías amar. Aquí estoy

aplicando delineador sin planes algunos

de lagrimar. Yo nunca lo amaré

otra vez, anuncio decidido al espejo

mientras golpeo con polvos mi cara

hacia la sumisión; como si se pudiera salir

de los brazos del héroe sin caer de nuevo al peligro.

Hoy, por primera vez, bailo para salvarme,

convirtiéndome a la vez en la única mujer que

nunca podrás tener. Hoy, en el bar Esta Noche,

en el Lower East Side, soy distancia. Antes, lo más cerca

que estuve de hacer drag fue al ser coronado

Rey de la Graduación, pero escogí en cambio la tiara

de la Reina; zirconia cúbica de alguna manera más real

que la corona acartonada del Rey.

Hoy, soy Diamante, extravaganza eleganza,

una hembra cantando luz acompañando a Whitney,

declarándome la Queen of the Night, dándote

that stuff that you want, meneando that thing that you need

sashay-shantae-strut-shimmy brillando en el escenario,

haciendo moverse a la gente de manera indecente

al ritmo marcado por el cetro en mi mano. Un rey,

que es una reina tan poderosa que rompe las leyes

naturales; lycra color de mi piel y leggings que me ocultan

donde no brilla el Sol. Un corsé de cordones negros

cubre la costilla ausente pero deja salir colgando lo suficiente

para deslumbrar y sumergirme en el aplauso del público,

que ama a este hombre vestido de mujer, hombre

vestido de hombre amujerado, hombre vestido

de suficientemente hombre para transformarse.

Hombre transformado, hombre superado,

hombre no más.

 

 

Darrel Alejandro Holnes es un escritor panameño estadounidense y autor de Psalmos Migrantes (Migrant Psalms) ganador del premio de poesía Drinking Gourd y Tierra Madrastra (Stepmotherland) ganador del premio de poesía Andrés Montoya galardonado por Letras Latinas, entre otros premios recibidos, ambos son poemarios en inglés. Holnes ha recitado su poesía en inglés y español por muchas partes del mundo como Inglaterra, Alemania, Francia, México, los Estados Unidos y Panamá. Para más información, visite DarrelHolnes.com

 



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