03 Dic 2021

276. POESÍA VENEZOLANA. KEILA VALL DE LA VILLE

-15 Ago 2021

 

ĀKĀŚA

 

Una vez soñamos que éramos extraños

y vimos al despertar que nos queríamos el uno al otro

RABINDRANATH TAGORE

 

La palabra sánscrita Ākāśa es traducida como éter

espacio

cielo

si bien representa

todo lo que hay.

El ākāśa          limitado por la forma de un bosque

es el mismo en contención por la forma de un árbol.

Ākāśa

reflejado en la forma                        en la aparente superficie     de un lago

en el lago

es el mismo reflejado en la forma en la superficie lágrima

de una minúscula

gota

de agua.

 

El aire comprimido por la membrana elástica de un globo

el mismo que habita                         si es que el aire habita          fuera de él.

La lengua de fuego en la cabeza de un fósforo

idéntica al tenaz incendio de un bosque en California   

dos partículas en figura       distanciadas              una misma ignición.

 

Ākāśa

la ola de mar              gemela al noventa y seis punto cinco por ciento de agua en aparente reposo

y siempre fluyendo en el planeta Tierra

gemela al líquido contenido en dos cuerpos humanos que descienden al fondo

la poesía es un buzo muerto en el ojo de Dios dijo Bolaño

y hay algo acá:         

eres ante todo agua y ahí estás

buceando el poema

cuán apartada la palabra que lleva lo que dice de los cuerpos nadando           ellos mismos la oscuridad                        el lecho

el océano.

La separación:          

frontera ilusa                        síntoma de ignorancia

afección          que viene de afecto  y presume debilidad:           

refleja apego.

 

Son tres         

los venenos                                       uno de ellos: el engaño.

Lees el mundo mal y luego sientes que te traiciona

dijo Tagore

es un error separar las partes del todo                atomizarlas

todo integra un mismo devenir.

¿Tocas esta membrana llamada     

piel?    hay quien la traspasa con un dedo.

Hay quien la hiende invisible                      hay momentos fósforo        

el océano se engulle a sí mismo.

 

Akāśa.

Dijo Heisenberg:       interconexión                       relatividad                 impermanencia

ideas en apariencia desquiciadas  

son el núcleo y la razón de ser de la física cuántica

de la mística lógica   entiendo yo.

 

La belleza real es condición cubierta                     cubierta misma y lo oculto

tras la cubierta          dijo Benjamin.

No es aparición u ocultamiento. Ni el velo ni el objeto bajo el velo

son lo bello:

el objeto velado. Akāśa.

Entrelazamiento interconexión telepatía transmisión ligadura repetición vínculo                 acoplamiento.

 

Leo el mundo mal y luego digo que me engaña

la inflexión de un cuchillo parcialmente sumergido en agua     

hiere la superficie líquida al ceder

al quebrar su línea de acero en apariencia indestructible. Enciendo un fósforo                     ¿cuánto nos queremos

cuánto nos reconocemos     tras el velo     el uno al otro la una a la otra?

Leemos el mundo mal          esta mínima quemadura el temible incendio       

mis fluidos temblorosos

el mar el cuchillo hendiendo el agua

 

¿Qué es leer bien?     bucea              chapaletea                 respira.

Podría separar este poema en partes

 

pero no lo haré.

 

De Perseo en Si bemol

 

 

SABIO

 

Mi hijo dice

que el baile le viene al brain

del cerebro al heart

del corazón a las piernas, los brazos

las manos y los pies

y luego al heart

otra vez.

 

De Perseo en Si bemol

 

 

EL SALTO DEL CIERVO

 

El mundo es la puerta cerrada. Es una barrera.

Y al mismo tiempo es el camino para cruzar.

SIMONE WEIL

 

Eso dicen y me conviene creerlo: el vacío es importante, llama la gravedad

atrae la gracia

hacia él van los ciervos alumbrados

el cuerpo inconforme con el sitio que ocupa

sus pocas certezas:   un lugar manifiesto marcado en la memoria. Surco hendidura señal.

Un conejo atraviesa raudo el camino                     aparece          salta desde

la izquierda

fisura el paisaje

 

sigue su ruta.

 

Me lo llevo

 

la imagen es mía y a partir de ahora el lugar también

lo inauguro.

 

Dijo una maestra: debe haber una ruptura, un rasgado en el vacío

debe ocurrir un hecho desesperado

dejar una miguita de pan                esto es importante    entiendo yo

donde no hay marca no hay nombre                     donde no hay herida o rendija

eres cada vez recién llegada:                       no logras entrar.

 

Abruma en la ciudad la distancia ilegible  medida plana que me separa del

habitante

más cercano.

 

Aún no comprendo si ese recorrido es largo o corto                   no sé cuán vacío es el vacío

¿dónde dejo mi huella?

 

El vértigo entre las ventanas de mi apartamento y las que espío sin timidez               al

otro lado                    de la calle

¿Cuán ancho el rasgado?                 ¿Cuán largo el salto del ciervo?

Los siete pies cuadrados de la caja que sin esfuerzo ascienden desde la calle hasta mi piso en perfecta línea vertical              no sé si son siete pies.

Desconozco cuántos pájaros recibiría esta caja en su ascenso.

 

No olvidar: La experiencia del espacio es sobre todo íntima, dijo Tilley. Pero hay más

si dicen

sesenta y dos grados Fahrenheit: esfera misteriosa.

Síntomas de extranjería: sufrir de frío o de calor al salir a la calle

volver con las sandalias mojadas.

No olvidar: la experiencia del clima es sobre todo

implacable.

Debe ocurrir algo desesperado, dijo la maestra

 

el lado B de la Gracia misma, entiendo yo.

 

En el lago, vacío y gracia se miran a los ojos.

Viajo a esos ojos oscuros                me sumerjo en ese lago

soy pensando en la herida y en no fracturar mis tobillos de ciervo

ojos brillantes hendiendo el camino

pasando raudos.

Dentro y fuera del lago                    dentro y fuera del ojo.          Esfera, déjame entrar.

El desplazamiento emplaza.

 

No olvidar: la existencia en los márgenes es sobre todo

inevitable.                  No es casual el silencio del ciervo

el salto

la fractura que da sentido a mi existencia

acá.

 

De Perseo en Si bemol

 

 

SINESTESIA EN EL BULEVAR

 

En una plaza de Chacaíto postergamos los peligros

de la urbanidad caraqueña

gracias a un recuadro de papel que ofreciste como pasaje

y dividiste en dos.

Mitad para mi

el resto tuyo.

 

Entramos a una tienda de campaña

había tubos de pintura que gasté en un lienzo usado.

Telas y periódicos, bolsas plásticas

bastidores sin nada qué tensar. Botellas de agua colapsadas.

Un gato rondando.

Mi obra pictórica: altos relieves color pardo como las sábanas del anfitrión.

Flirteé con él

lo miré de cerca.

Su mujer anda acostada aquí

te advirtió.

 

Yo sólo quería decirle

de una forma cercana, dispuesta a la resaca

del día después,

quería decirle: Norman, lo que está a la vista me es indiferente

el mundo no se acaba aún pero siento que sí y eso me inquieta

quería decirle:

ya estás en mi memoria.

 

Terminamos en una arepera tomando Cocacola.

Nos despedimos en la Av. Solano

estridencia sorda de tres colores discontinuos

brillando sobre el pavimento antes del amanecer.

Más nunca lo vi.

 

La vez siguiente un vestido largo

sintético

angostas series de limón

tan suaves en cada huella dactilar.

Un accesorio más de aquella noche

expansiva

desde la pista de baile de una discoteca

en Sabana Grande.

 

Las sonrisas masticables para llevar desde tu cartera

duraron hasta los primeros autobuses

los vendedores ambulantes de café

la neblina que ofrece mi ciudad como borrón y cuenta nueva

el cachito de jamón en Santa Rosa donde no sé cómo llegué.

 

Cuántos Santos, está Rosa, está Fe, están Paula y Sofía

Bernardino y Agustín. La Trinidad.

En mi ciudad lamíamos el gesto

protegidos por aquella comitiva y por el cerro, la mascota descomunal.

 

Al final los músculos cansados de rendir las horas

el sueño a destiempo

el espíritu ondulando y exacerbado como el traje sinestésico

como las pupilas de plata la noche del bulevar.

 

De Viaje legado

 

 

UPTOWN

 

I know it looks like I’m moving, but I’m standing still

BOB DYLAN

Es una huida en upbeat

aire frío en los pulmones

ojos entreabiertos

verde y gris

 

líneas negras sobre fondo nada

la nieve que no llega


viento

contra el viento


aquel árbol me pertenece

el lago se transita así

contra el reloj.


Correr en este parque

es sujetar la liga tensa del tiempo.

 

La cinta se detiene.

 

La versión serigráfica

se contiene.

 

De Viaje legado

 

 

MEMORIA CUZQUEÑA

 

Escalera radical

piedra irregular que al fin encaja

como un guante.

Llevo peso al viaje largo,

camino lenta

            mente

siete siglos en zigzag.

 

El pasado se acerca

dos colinas

y luego es sólo bajar.

 

Llego al monumento

muslos ardiendo.

Paso el día mirando el sol,

la perfección incomprensible

de unos bloques elegidos por una gente muy distinta a mí.

 

Universo perfecto

en la mitad de nada.

 

Bajo al Cuzco

voy por una pizza,

una cerveza Cristal

un caramelo de coca

la memoria se organiza

gracias a detalles así.

 

Esta noche tropezaré con un hombre

me acostaré con él.

El ácido láctico terminará

derramado

en una cama de flores desteñidas.

 

Así es el recuerdo:

en veinte años

mi encuentro con las magníficas rocas peruanas

tendrá siempre a cuestas

un polizón.

 

De Viaje legado

 

 

Keila Vall de la Ville (Venezuela). Antropóloga (UCV), MA Ciencia Política (USB), MFA Escritura Creativa (NYU) y MA Estudios Hispánicos (Columbia University). Su novela Los días animales (2016) recibió el International Latino Book Award (2018) y fue traducida al inglés como The Animal Days (2021). Es autora de la novela Minerva: trazo inquieto (inédito), de los libros de cuentos Ana no duerme (2007) finalista en el Concurso Nacional de Autores Inéditos Monte Avila (2006), Ana no duerme y otros cuentos (2016), Enero es el mes más largo (2021), y de los poemarios Viaje legado (2016) y Perseo en Si bemol (inédito). Es editora de la antología Entre el aliento y el precipicio: poéticas sobre la belleza / Between the Breath and the Abyss: Poetics on Beauty (2021).

 



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