06 Jul 2022

39. POESÍA ESPAÑOLA. INMACULADA MORENO

-12 Dic 2021

INMACULADA MORENO: LA TRANSPARENCIA DE LA POESÍA

 

La poeta española, Inmaculada Moreno, nos entrega instantáneas; brevedad de imágenes de una naturaleza detenida ante el ojo atento. Todo se amplifica en la abstracción de su mirada vertida en la escritura. Nos lleva al detalle, guiándonos por una intensa experiencia perceptiva. La materia y lo efímero se sostienen como algo que podemos palpar en sus versos. Su voz nos atraviesa. En la belleza en esas grietas, que desbordan lo inmediato, escribir se convierte en una impresión fundacional, una revelación, donde sufrimos la luz intensa de la palabra:

 

…la herida de la luz de un mediodía

entre el follaje denso de los pinos,

su rítmica punzada transparente…

 

La poeta escribe sin caretas, con sutileza, en una suerte de despojamiento. Canta junto a la niña que invoca, esa niña que fue ella misma y se acurruca de espaldas a la pared aguardando en la noche la promesa de felicidad. Su voz es genuina. En ella, el yo pierde peso diluyéndose hasta cultivar una intención de alteridad que todo lo desborda. La palabra obra otro estadio de entendimiento y confiere existencia propia a la poesía, como un absoluto que se narra, una presencia que está por encima de lo humano, de lo presente. Esta poética lúcida, nos permea en lo íntimo que al mismo tiempo es universal: ese temblor ante el aura de las cosas sagradas. En esa luz podemos entrar como se entra al pensamiento profundo, activando todos los sentidos, despiertos. Porque, para poder conjurar la distracción que envuelve a nuestra especie, debemos liberarnos de nosotros mismos.

 

Amarú Vanegas

 

 

MATERIA INEXACTA

 

El leve olor a muerte de teatro

en los pétalos secos de las rosas;

el sonido a libélulas cansinas

del aire del verano bullicioso

y su coartada cándida de fiesta;

un azote de blanco en la azotea;

la herida de la luz de un mediodía

entre el follaje denso de los pinos,

su rítmica punzada transparente;

la foto con mi imagen tan ajena

y el dolor impreciso de otra foto;

cierto color; la plaza luminosa;

vencido su rigor de cartulina.

El engaño dorado de lo ausente.

La destreza inexacta del recuerdo.

 

            De Son los ríos (1998)

 

 

QUE ES SOLO ANTE TUS OJOS LO QUE HA SIDO

 

La exacta sombra de la tarde sabes

que fue la conjunción única y breve

de la luz, de tu cuerpo, de esa leve

certeza de no sé qué cosas suaves.

 

La vida no repite sus enclaves:

ni un trago será igual al que hoy se bebe

ni nunca fue una lluvia la que hoy llueve

y vivir es, en fin, quemar tus naves.

 

No temas el dolor desconocido

ni esperes disfrutar la vieja renta.

La verdad, cuando llega, es diferente.

 

No hay mirada que sea equivalente

y es sólo ante tus ojos lo que ha sido,

y mejor cuanto antes te des cuenta.

 

            De Son los ríos (1998)

 

 

OSCURECE DESPACIO

 

Oscurece despacio en este otoño

el murmullo que trae suena a frío,

o a promesa de frío deseado.

De pronto ser de noche sabe a náufrago,

Y de nuevo la niña

Que reclama la luz desde su noche

Se asoma a este presente

Aterida, indefensa,

Igual que un pájaro caído

antes del vuelo. Aún se asombra

porque no entiende nada

y el mundo bulle lleno y ella siente

que es una extraña en él. Se ha acurrucado

igual que entonces en la cama;

la espalda a la pared,

sin atreverse a dar la vuelta

­­—tal vez así la vida no le embista—.

Hoy pediría, como entonces,

la voz del padre protectora

como escudo que llega de otro cuarto

y le pide que duerma.

“Duérmete”. Y suena a firme

sortilegio que espanta tinieblas

y allana precipicios.

“Duérmete”. Y es la manta

que le cubre los hombros y la acolcha.

 

De una manera extraña

esa palabra dice todavía

que voy a ser feliz,

y yo le creo.

 

                 De Igual que lava oscura (2008)

 

 

INVIERNO Y ALEGORÍA

 

Hoy hace frío y estos hombres

parece que se encorvan levemente

por Dios sabe qué fardos invisibles

—pesa el vacío igual que una derrota—.

Tú los miras pasar como quien sueña,

fantasmales y grises, con el cuello

ligeramente hundido en las solapas.

 

Durante siglos incontables,

el Ángel del Error nos ha ocultado

la verdad de estos signos, de estas sombras:

 

cuando el hombre salió del Paraíso

La soledad fue su condena.

 

                 De Igual que lava oscura (2008)

 

 

HA EMPEZADO A LLOVER

 

Ha empezado a llover. Ya lo esperaba.

Me gusta ver las gotas que se imprimen

con decisión discreta en los cristales.

—Aquí la lluvia a veces es tan fina

que acaricia las calles

y apenas si dibuja

con puntillismo tenue en las ventanas

paisajes ilusorios—.

Detrás de los tejados está Gales,

la imagino

bendecida de sol por un momento,

como la tuve ayer ante mi vista:

hoguera verde campeando en plomo.

 

         De Donde la hoguera verde, (2011)

 

 

QUERIDA MÍA (A MI HERMANA CRISTINA)

 

Querida mía:

 

Las noches, sus bandadas

de cuervos y de sueños

aleteando negros y graznantes;

el infierno que es sordo, la locura

ocupando mi frente y la garganta;

las horas como hilos

de arena en un reloj inacabable,

y yo estoy dentro.

Un agujero negro la razón.

la marioneta de mi cuerpo;

el mundo inalcanzable,

tras un cristal blindado;

las palabras que surgen

como dentro del agua,

o las palabras que retumban;

el guiñapo que está

flotando dentro de esa agua;

el aire que se vuelve

un cañonazo, sólido en el pecho;

y ese derrumbe incontrolado

que el esqueleto oculta.

Este dolor sin sitio.

 

Querida mía:

 

Nunca nadie más bello y más ausente.

Ahora sé

que durante toda la vida

me ha acompañado el miedo

a que ya nunca más

estuvieras.

 16 de abril, 2011

 

                                             De Donde la hoguera verde (2011)

 

 

DESVELO

 

La transparencia líquida del sueño

Se quiebra con un punto de repente.

La leve mancha negra expandiéndose en sombras

Como gota de tinta en una jarra…

Y es la angustia pequeña que se funde

en un dolor informe y silencioso.

 

Me ocurre algunas veces.

 

        De Donde está el fuego, II, Cuadernos de Humo, Treinta y dos (2021)

 

 

Inmaculada Moreno (El Puerto de Sta. María, España, 1960). Poeta, traductora y crítica literaria. Doctora en Filología Hispánica. Coordinó durante 4 años (desde su creación hasta su último número) la revista Pliegos Sueltos de la Academia, dedicada a la traducción literaria. Algunos de sus poemas han sido musicalizados. Recientemente ha publicado una investigación, fruto de su tesis doctoral, sobre la influencia de T. S. Eliot, en el poeta español Felipe Benítez Reyes. Ha publicado cuatro volúmenes de poesía: Son los ríos (1998), Poemas para sobrinos (2006), Igual que lava oscura (2008) y Donde la hoguera verde (2011). Con este último trabajo ha ganado el XV Premio Internacional de Poesía Antonio Machado en Baeza y ha sido finalista del Premio Andalucía у de la Crítica. Ha llevado a cabo, con una ayuda del Goethe Institut, la edición y traducción de la poeta alemana Mascha Kaléko con el volumen Masha Kaleko, Tres maneras de estar sola (Renacimiento, 2012).

 



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