29 Jun 2022

355. POESÍA ECUATORIANA. JACQUELINE COSTALES

-19 Dic 2021

 

ENHORABUENA LA NOCHE

 

Ella y su grito primigenio,

ella y sus huéspedes: esporas y larvas

ella, refugio de esqueletos vivos

ella y su memoria de esperma y magma.

 

Enhorabuena la noche en este frío

en esta soledad de montaña

en este trajín de topo

en esta sensación de hartazgo

en este tiempo herido.

 

Ella     

en el evangelio de los imperfectos

en las acciones que tienen valor por escasas

en nosotros los ermitaños por las buenas o por las malas.

 

Ella en la suerte del trébol

en la embriaguez del viento,

en la orgía del mar.

Ella en todos los desmanes...

 

Cuando Dios dijo hágase la luz

la noche se bebió todos los astros.

En los bares, los jóvenes se beben la suerte de sus mayores

Alguna vez amé la inocencia de venus.

 

Que lance la primera piedra el que esté libre de virus

de la parca no se salvan ni los poetas

ni los que comen salmón todos los días.

Quién no ha perdido alguna vez el olfato?

Quién no se ha quedado sordo, ciego y mudo?

Doy gracias por los malos pensamientos

‘piensa mal y encontrarás la cura para la calvicie’

 

Enhorabuena la noche y los murciélagos

que nos arrebataron los abrazos.

El miedo es el negocio más rentable y la peor patología

¿Alguien sabe en qué laboratorio se fabrican las guerras?

¿Alguien sabe si han descubierto la vacuna?

Ojalá que importen suficiente make up

para cubrir todas las lacras.

 

Enhorabuena la noche

necia como la duda

como la ceguera

como la gula

El insomnio no es una peste

es solamente una pájara nocturna.

 

Ella

éter disuelto en las fábulas de Driffers

en las fábulas de la igualdad y la justicia

en el rastro de abenuz

en la caperucita roja y otros cuentos

Ella

en los titacs noctámbulos

en los pechos atrevidos

en esos muslos llenitos de invierno.

 

Ella, celestina azabache

querida de los buitres

Silente y distante como si fuera él

con su anarquía y sus vicios

como si fuera él

con su ausencia y sus láudanos.

 

Ella en el inframundo,

en el submundo

en todos los mundos

en la gloria del diablo y sus tentaciones  

para la vida y para la muerte

ella y sus extravagancias...

 

Ella en estas paredes donde yazgo

con la palabra vencida

con la piel vencida

con las horas vencidas

¡Nada como tomar el sol en casa ajena!

Las arañas mueren calcificadas por la rutina.

 

Ella en esta realidad repleta de indigencia

En esta laya de cuervos y pangolines

Ella encuarentenándonos.

 

Qué más da este shock

este colapso

este guarecer en naftalina

qué más da esta verdad

con hedor a tumba y a mentira

qué más da la impotencia

la intemperie

lo que no pudo ser…

sólo sobreviven a la muerte sus autores.

 

Enhorabuena la noche

todo es posible en ese vientre sombrío:

los fantasmas que sobrevuelan los mercados chinos

sobre el Nilo, el Volga, el Cena,

sobre el Támesis, el Hudson y el Makensi   

sobre Machu Picchu y el Panecillo.

 

Las redes lo saben todo y lo que no, se inventan:

el corona posee alas prefabricadas y vocación de hormiga

se cuela en la lujuria

en las pupilas y en los hombros

en las piernas y el ombligo

se cuela en el adiós de la era pasada

engrosa en la nostalgia que transmigra

del cerebro a los ojos

del dolor al olvido

Ya no quiero estar en este bunker.

 

Enhorabuena la noche

que se enrolla sobre mis sábanas

sobre este pubis de humo

sobre mi voz y mis duendes

sobre mis besos de luna

sobre esa necia lucecilla

que gime, sonríe, canta

y se llama poesía.

 

Enhorabuena la noche

Que me cerró la boca

Y me abrió las pupilas.

 

 

VIDA

 

Pálpito 

susurro

tránsito frenético al vacío y la nada.

Para entenderte

libero  mis duendes y arrojo los dados

¡no hay más verdad que lo imposible!

 

Cuando venus besa la tierra reverdece la grama

las luciérnagas invaden el esqueleto del día

se renuevan los pasos sobre este bosque

sobre las huellas de los labriegos y de los mártires

sobre esa manecilla que activa el placer y el miedo

¡no hay monotonía sólo una bandera blanca!

 

La vida nunca aprendió a leer…

Sobre ese río de cruces

deambula la sentencia de Heráclito 

¡qué más da ser barro

espora

magma

nada revierte su tránsito!

 

En el último instante

el viento desaloja las quejas

las campanas tañen ateridos olvidos

abandonan las súplicas y los anuncios de fe.

En el último instante

el cielo devela su verdad

tan pálida como el hambre o la melancolía.

 

Los demonios allanan el crepúsculo

los ángeles la rutina

¡Ya nadie imita el oficio de los pájaros!

 

Vida:

No eres mucho mejor

ni mucho peor

eres tan solo una pregunta

sin respuesta

igual que yo.

 

 

CUANDO APARECE LA PARCA

 

El firmamento extiende los brazos

el árbol encoge sus retoños

la adormidera permanece con la mirada fija

sobre el cuervo que aguarda en el barranco.

 

El viento hace piruetas sobre las montañas

susurra griteríos en la tarde

se desnuda y cae sobre el trébol

cae sobre los jardines y las fuentes

cae…

sobre el último suspiro.

 

La muerte todo lo invade

con su vaho negro.

Absorbe las estrellas

hipnotiza a la luna

y la deja suspendida

en sus obscuros cuencos.

 

Aunque la muerte nunca ha sido mi amiga

me he propuesto conocerla:

Un día

me dejaré caer sobre sus alas fabulosas

iré enrollando mis hilillos en su carrete eterno

iré deshojando fantasías,

imaginando hasta el absurdo sus prodigios:

un encuentro con todo lo que amé y que amo...

 

Me iré

sin faro

sin comienzo

sin término

sin temor al ocaso.

Me iré

acatando los desafíos etéreos

me uniré a la pomposa infinitud,

al no tiempo

al amarillo rotundo de los guayacanes

a las torres inmutables del destino

al miedo que ahuyenta a los mortales.

Me uniré al verdor de la alfalfa

y a la nostalgia de las tardes

Aprenderé el idioma universal de la nada

y cuándo Dios me toque como a un río

abriré mis párpados de espuma

descenderé como la lluvia

para alimentar la pubertad de los campos.

 

Alma afuera,

habitaré el humilde milagro de la verdad,

el vocabulario de la bondad y de la ternura

me fatigaré en las jornadas de los vivos

descubriré sus espíritus...

Aprenderé el alfabeto de las piedras

el dulce idioma de los mirlos.

Aprenderé a sonreír como un lirio

me acostumbraré a la no fatiga

al no rojo de la guerra

al no azul de la paz.

Danzaré con los astros en su círculo blanco

elegiré la amistad de Venus

idéntica al bien y a la belleza...

 

Seré insolente

seré una ventana en el habitáculo divino

una visión en el asombro onírico

o seré tan solo una intención

en el leve albedrío de la vida.

 

 

DEL VINO

 

Cuando el vino suelta sus amarras

en su éter remolinan nuestros cuerpos

Sus arenas movedizas repiten la historia del placer

-edén de mariposas-

Hoy nuestros impulsos

son parte de esa sangre vegetal

-oleajes ebrios-

Cuando el vino suelta su fantasma erótico

se vuelve sumisa la piel a sus caricias líquidas

En su aliento burbujea esa bruma que somos

y al final cae la carne con síntomas

de lujuria infinita.

 

 

DE LA NOCHE

 

Afuera,

camina el silencio sobre la luz que agoniza en los recuerdos

Con su desnudez y fatiga huyen las horas

como fantasmas necios.

Adentro,

hace ruido la palabra

perorando fábulas de tiempo:

Dice que detrás de cada piedra ónix

crece una cruz para cada día

Dice que hay un ángel de negrura infinita

que cohabita con los poetas

que su ombligo ebrio cae de bruces

sobre las retinas de los seres.

Afuera,

el viento persigue el frío

se da de golpes con la puerta

bracea con las sombras que apuñalan a la luna

Adentro,

mi lámpara adelgaza como pluma leve

ligerísimas pestañas desembarazan la noche

y yo, vestida de niebla,

entro en su espejo. 

De Tiempos de pandemia  (2020).

 

 

Jacqueline Costales. Riobamba (1964). Doctora en CCEE, Licda. Ciencias Sociales, Magíster en Educación Superior a Distancia. Magíster en Literatura Hispanoamericana y ecuatoriana (PUCE). Premio Matilde Hidalgo de Prócel, otorgado por la Asamblea Nacional. Doctorado Honoris Causa, otorgado por el IMELE. Doctorado Honoris Causa por el Instituto Americano Cultural de Estudios Superiores. Miembro de la Casa de la Cultura de Chimborazo y de la Asociación de Escritoras Contemporáneas del Ecuador. Editorialista de diario La Prensa.  Vicepresidenta de la Corporación Cultural Grupo América. Directora de la Fundación Casa Cultural Somos Arte. Publicaciones: Arcilla Literaria, Desde su Oficina de Ilusiones, De mis huellas, Crónica Periodística, Punto de vista, A Espaldas de la Luna, Por mi antigua vereda, Cómplice del silencio.

 



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