DESÉU
¡Si l’alba escorriere les
solombres, la nublina y los velos de tanta escuridá...!
Too en tiniebles, too.
Cuando, dormilentos, la nueche nos afale al amor
mientres tu me beses nes aristes prescrites del mio cuellu,
y m’estremeza un calafríu interminable,
aguardaremos el mañana n’insomniu permanente.
¡El mañana! Desasosiegu que nos mata.
Too en tiniebles, too.
¡Si l’alba escorriere les solombres, la nublina
y los velos de tanta escuridá...!
Asomarémonos, entós,
al ventanal inmensu de cada amanecer
y abrirémoslu
de par en par,
dempués de tantos díes zarraos na zarrazón,
col deséu de
que los árboles florezan,
que nos escolten los páxaros,
que la brisa borre les buelgues la gafura
nestos tiempos.
Too en tiniebles, too.
Y que’l cielu nun vuelva apagase
enxamás.
Y que’l sol nun permita qu’escureza
enxamás.
DESEO
¡Si el alba persiguiera las sombras,
la niebla y los velos de tanta oscuridad...!
Todo en tinieblas, todo.
Cuando en duermevela, la noche nos anime al amor
mientras tu me besas en las aristas prescritas de mi cuello
y me estremezca un escalofrío interminable,
aguardaremos el mañana en insomnio permanente.
¡El mañana! Desasosiego que nos mata.
Todo en tinieblas, todo.
¡Si el alba persiguiera las sombras, la niebla
y los velos de tanta oscuridad...!
Nos asomaremos, entonces,
al ventanal inmenso de cada amanecer
y lo abriremos
de par en par,
después de tantos días encerrados, en este encierro,
con deseo de
que los árboles florezcan,
que nos escolten los pájaros,
que la brisa borre las huellas de la tristeza
en estos tiempos.
Todo en tinieblas, todo.
Y que el cielo no se vuelva a apagar
nunca, jamás.
Y que el sol no permita que oscurezca
nunca, jamás.
DIARIU DE LA L.LUNA
Cuántas l.lunas al.luman las ciudades ya los campos.
Cuántas l.lunas chenas, nas nueites infinitas.
Siempre tu, Lluna, dueña de la nueite.
esclucas sollerte las esquinas del mundu,
ya escribes
el diariu de la escuridá ya del resplandor.
Escribes con l.luz nas fueyas de los árboles sonámbulos.
Escribe la l.luna esmolida.
Los sueños del probe que durme nel caxeru.
Los paseos de las ratas al contenedor.
Los gatos que miagan apuraos,
a la gueta l’amor.
El perru abandonáu que busca un l.lugar pa dormir la tristura,
Los curuxos, ya otros páxaros
qu’estremecen la nueite con glayíos eternos.
Escribe la lluna‘l sou diariu.
El méndigu que s’abel.luga nos portales, col corazón acartonáu.
Los noctámbulos que bieben un cubata en cada esquina.
Los voceros qu’espiertan el silenciu.
Ya’l fumu que sal pelas l.lumeras de los antros.
Los borrachos banciando.
Los que durmen al bentestate ensin abrazos
Los seres solitarios.
La folixa, los amantes.
Ya l’amor,
ya los abrazos.
¡Qué L.luna indiscreta, bilordiera!
¡Qué L.luna atrevida qu’escluca ya escribe
las tormentas ya solombras de la vida!
Qué L.luna notaria d’amores.
Notaria de tristuras, desengaños.
¿Cuántas fueyas L.luna
tienes escritas no tou diariu?
DIARIO DE LA LUNA
Cuántas lunas alumbran las ciudades y los campos.
Cuántas lunas llenas, en las noches infinitas.
Siempre tú, Luna, dueña de la noche.
Vigilas atenta las esquinas del mundo,
Y escribes
el diario de la oscuridad y del resplandor.
Escribes con luz en las hojas de los árboles callados.
Escribe la Luna con asombro.
Los anhelos del pobre que duerme en el cajero.
Los paseos de las ratas al contenedor.
Los gatos que maúllan sin descanso.
En busca del amor.
El perro abandonado que busca un lugar para dormir la tristeza.
Las lechuzas y otros pájaros
que estremecen la noche con lamentos eternos.
Escribe la Luna en su diario.
El mendigo que se cobija en los portales, con el cuerpo acartonado.
Los noctámbulos que beben un cubata en cada esquina.
Los voceros que sacuden el silencio.
Y el humo que sale por los agujeros de los antros.
Los borrachos que cruzan la calle de un lado a otro lado.
Los que duermen a la intemperie sin abrazos.
Los seres solitarios.
La fiesta, los amantes.
Y el amor,
y los abrazos.
¡Qué Luna indiscreta, y atrevida!
¡Qué Luna chismosa que observa y escribe
las tormentas y sombras de la vida!
Qué Luna notaria de amores.
Notaria de tristezas, desengaños.
¿Cuántas hojas, Luna
tienes escritas en tu diario?
SABORES
Dormecí baxo la solombra d’una zreizal.
Soñéi.
Soñéi ya soñéi
Soñéi que soñaba.
Soñéi baxo la solombra escomanada que cuasi cubría tol prau.
Cubría la yerba que dormía a sueñu ciegu.
Cubría las gotas de rousada que se queixaban de dolor.
Las zreizas, parpaguiando, mirábannos con envidia.
Soñéi qu’ un “alebrix” pousábase nos tous besos
ya chenaba de miel la tua boca,
ya la mia boca.
Soñéi que’l miou pelu yera una maraña de ramos
enredaos nas tuas manos.
Soñéi…
Debaxo la zreizal amámonos tanto, tanto…
Hasta que nos espertó l’alborecer colos xiblos del malvisu,
ya saboriamos outra vuelta
las zreizas del amor.
SABORES
Nos dormimos bajo la sombra de un cerezo.
Soñé.
Soñé.
Soñé que soñaba.
Soñé bajo la sombra inmensa que cubría aquel espacio.
Cubría la hierba que dormía ajena a las pasiones.
Cubría las gotas de rocío que se quejaban dolidas.
Las cerezas pestañeaban y nos miraban con envidia.
Soñé con un “alebrix” que se posaba en tus besos.
Y llenaba de miel tu boca,
y mi boca.
Soñé que mi pelo era una maraña de suspiros
enredados en tus manos.
Soñé y soñé…
A la sombra del cerezo nos amamos tanto, tanto…
Hasta que nos despertó el amanecer con los silbos del malvís.
Y saboreamos otra vez
las cerezas del amor.
VITA ITER
L.lievo ‘l tiempu na maleta,
pechada cola l.lave del deséu.
Ya escaézome que lu l.lievo d’equipaxe.
¿Ónde voi de viaxe?
L’equipaxe, la maleta…
El tiempu.
Yía memoria. Yía pasáu.
¿Yía presente?
¿Yía futuru?
El presente dilise ente solombras.
El tiempu.
L.liévolu no equipaxe, na maleta de los días.
La maleta l’alcordanza.
Tolo que pasa nun instante, pasa,
ya piérdese nun tris.
Namás queda l’alcordanza.
L’olvidu, abel.lugáu na memoria,
arrequexa las solombras más amargas.
Camino cola priesa, ya col tiempu na maleta,
día a día, cada instante,
nesti viaxe.
El tiempu sigue’l sou camín.
El tiempu yía’l miou dueñu.
¡El tiempu!
L.liévolu no equipaxe,
nel viaxe de la vida.
El tiempu,
na mia maleta,
nesti viaxe.
VITA ITER
Llevo el tiempo en mi maleta
cerrada con la llave del deseo.
Me olvido que lo llevo de equipaje.
¿Dónde voy de viaje?
El equipaje, la maleta…
El tiempo.
Es memoria. Es pasado.
¿Es presente?
¿Es futuro?
El presente se diluye entre las sombras.
El tiempo.
Lo llevo en el equipaje en la maleta de los días.
La maleta del recuerdo.
Todo lo que pasa
se pierde en un instante.
Solo queda el recuerdo.
El olvido, alojado en la memoria
oculta las sombras más amargas.
Camino con la prisa, con el tiempo en la maleta
día a día, cada instante,
en este viaje.
El tiempo sigue su camino.
El tiempo es mi dueño.
¡El tiempo!
Lo llevo en el equipaje
en el viaje de la vida.
El tiempo,
en mi maleta.
En este viaje.
DESPIDIDA
Trespaso las l.lendes del tiempu
ya siéntome nel malecón
como aquel.la nueite.
Los dos ensin pallabras.
Los dos en silenciu,
col corazón en sueños,
mientras las folas dormían
Ya tu
Ya you
chorábamos la despidida
Nel malecón.
Una l.lágrima moyóu los tous besos
ya sellóu la despidida.
DESPEDIDA
Volver y recordar aquellos momentos
sentados en el malecón,
como aquella noche.
Los dos.
Los dos sin palabras.
Los dos en silencio
con el corazón en sueños.
¡Dormían las olas!, ¡dormían!
Y tú,
y yo
llorábamos la despedida,
en el malecón.
Una lágrima anegó los besos
y selló el adiós,
aquella noche.
NEL MAR
Escuito ’l mar
ya oigo’l silenciu d’outru xeitu.
Un silenciu fondu,
un silenciu azul.
Naquel requeixu, envuelta n’ouca,
maquilla’l salitre los mious sentíos
ya oxídame’l pensamientu.
Dormezo na sábana de l’arena
ya béisanme las folas
como tu.
La rousada cai en silenciu,
gota a gota,
ya humedez el miou cuerpu esfal.lecíu.
Sinto vibrar el corazón
ya sueño amor
y mar.
EN EL MAR
Escucho el mar
y oigo el silencio hondo.
Un silencio infinito.
Un silencio azul.
En la orilla, envuelta en algas,
maquilla el salitre mis sentidos
y me oxida el pensamiento.
Me duermo en la sábana de la arena
y las olas me besan,
como tú.
El rocío
humedece mi cuerpo,
gota a gota.
Siento vibrar el corazón
y sueño amor
y mar.
L.LONXE
Sinto la tua voz entecortada
ente’l marmullu del agua.
Sinto l’ecu de las tuas pallabras
nesta senda que me l.lama.
Sinto la voz del ecu
ente las penas.
L’ecu del silenciu,
nos caminos.
Sinto l’ecu de pisadas
de pisadas polos aires
De pisadas.
Sinto voces no silenciu.
Sinto l’ecu de las aguas.
LEJOS
Siento tu voz entrecortada
entre el murmullo del agua.
Siento el eco de tus palabras.
¡Esta senda que me llama!
Siento tu eco
entre las rocas,
el eco del silencio
en esta senda.
Siento el eco de pisadas
de pisadas en las olas,
de pisadas.
Siento voces del silencio.
Siento el eco de las aguas.
TELEPATÍA
Piénsote
Cada instante, cada hora, cada día
Piénsote
Piénsote nas nueites incoloras.
Tu espiertas sobresaltáu
Telepatía del amor.
TELEPATÍA
Te pienso.
Cada instante, cada hora, cada día.
Te pienso.
Te pienso en las noches incoloras.
Tu despiertas sobresaltado.
Telepatía del amor.
María Esther García López (Asturias). Licenciada en Pedagogía, Maestra y Experta en Filología Asturiana. Es autora de varios títulos de narrativa y poesía y de literatura infantil. Tiene en su haber varios premios literarios, entre otros, el Premio Uviéu de Poesía, (2006), Premio Fernández Lema de Narrativa (2007) y el Premio Xosé Álvarez de Narrativa, Centro Asturiano de Madrid (2007), así como el Premio Timón a la Trayectoria Literaria, Gijón (2016), entre otros premios y galardones. Actualmente es la presidenta de la Asociación de Escritores y Escritoras de Asturias.