09 Dic 2022

466. POESÍA PERUANA. JULIO FABIÁN SALVADOR

-21 Oct 2022

 

ZALYOTIN ESCRIBE SOBRE LO ABSURDO

 

Todos los hombres son seres absurdos:

confunden el silencio con la calma,

detestan la belleza del horror,

temen los rostros deformes y oscuros.

El amor vuelve absurdo a todo ser,

lo hipnotiza y transmuta, lo detiene.

Algunas veces no sabemos nada,

algunas veces somos elefantes.

 

Y de pronto yo soy lo que detesto.

Admiro el cutis de una joven fuerte y azulada,

de pronto me embrutezco.

Todos los hombres son seres absurdos.

Solo sé que los cuerdos duran poco,

los hombres íntegros se van de súbito.

¿Qué puede haber más gris que un terciopelo?

Qué noble y sublime metamorfosis

esconde el inconsciente, yo lo sé.

La carne es carne y el amor, amor.

¿Cuál es la diferencia? Me pregunto.

A veces, los hombres cuando crecen, no crecen

y se vuelven elefantes.

 

De Darkness

 

 

MOLÉCULA A MOLÉCULA

 

Molécula a molécula yo expiro,

cada mañana, en cada resplandor,

pero me quedo quieto, abandonado

como provocación del universo.

Gen por gen, sol por sol, sombra por sombra,

pienso que soy tan fuerte como el átomo.

En el espacio negro observo islas,

unas lejanas otras imposibles,

programo viajes hacia el infinito

tomo la voluntad de un astronauta

y me quedo dormido en una hoja.

Busco en el viento solar un designio

el color que se pierde en el solsticio,

busco, desesperado, liviandad

oscura en detrimento donde quede

espacio y escasez para mis huellas.

 

Molécula a molécula me integro

al vacío abundante del terror,

punto por punto, hilo por hilo, poro por poro;

me desvanezco, añoro despegar

como transbordador desde la tierra

y me despido degollando furia.

Trote a trote, llevando años y clavos,

tajo a tajo convierto un fino lápiz

en un arma redonda que golpea.

De un impacto estelar llevo los restos,

hecho que me consuela cada instante.

No solo soy de células mutadas

también puedo ser frío y mineral.

Dentro muy dentro de la oscuridad,

en aquel límite que me desgarra,

crece una costra grande que sofoca,

es un fuerte punzón que parte el vientre.

 

Molécula a molécula me acoplo

al futuro de máquinas y éxodo;

me desintegro, formo abismos altos,

mi sombra, el cuerpo extinto emprenden viaje.

En medio queda el tiempo que me abraza.

Molécula a molécula yo expiro,

cada mañana, en cada resplandor,

como provocación del universo.

Gen por gen, sol por sol, sombra por sombra,

pienso que soy tan fuerte como el átomo.

Tomo la voluntad de un astronauta

y me quedo dormido en una hoja.

 

  

PARED DEL SOL

 

Si estuvieras aquí, en mi silencio,

destruirías la soledad, me rodearías

con tu cuerpo delgado lleno de flores

y calor de montaña.

En la inmanencia me entregarías un arcoíris.

En mi habitación, en silencio, alucino que llegas

para regalarme tus manos de madera.

Y te veo descalza andando sobre la línea

del mar de una primavera gris.

Sácame, te imploro, del ruido de las máquinas,

libérame de la corta estadía de los desahuciados.

Qué agonía más dulce es retenerte en mis retinas.

Solo digo las palabras que se reflejan en la pared del sol,

palabras que anochecen con la luna.

Estás aquí, estas aquí, lo intuyo

porque me toca tu imaginado timbre

que envuelve consonantes en una piedra de miel.

 

De Pared del sol

 

 

INVOCACIÓN

 

Te quiero es la verdad, pero decirte que te quiero

sería más verdad si me escucharas.

El rumor de los geranios que se balancean

pierden su gracia con la tristeza.

¿Cómo puedo traerte de nuevo a mí?

¿Cómo te digo aquello que no pude decirte?

Hoy no puedo vencer al tiempo.

Estoico y firme en el solsticio circular de un sueño,

vivo esta vida en los límites de una diáfana palmada.

Me muevo para no morir en silencio y desequilibrio,

golpeo cáscaras, destruyo oráculos.

Menciono tu nombre para reconciliarme

y partir a tierras lejanas, insondables.

¿Cómo puedo llamar algo que no viene?

Cuando el universo me mira como grano minúsculo

me envuelvo entre laderas y nidos.

Te quiero es la verdad, pero decirte que te quiero

sería más verdad si me escucharas.

 

De El viaje hacia Andromeda

 

 

EXTRAÑO ESA SENSACIÓN NE­FELIBATA DE ESTAR CONTIGO

 

Extraño esa sensación nefelibata de estar contigo,

de romper el silencio con parsimoniosas palabras

de saltar en tus ideas aceleradas,

de inflamar la calma,

de atrapar el vértigo con tranquilidad mientras leíamos

pronósticos del futuro en las tardes sobre la oscuridad

dulcísima que solo tú y yo comprendíamos.

Extraño la euforia de esperarte irresoluto

en las estaciones,

en medio de la velocidad de tu acento pantagruélico,

convulso y correr en ese místico puente

que nacía entre nuestras miradas,

imaginando el contacto con el agua que traías en copos.

Vos flotabas sobre olas y rayos solares

te cubrían de aroma a chapuzón vibrante

y yo era el sempiterno reflejo en tus ojos de vidrio.

Extraño esa sensación nefelibata de estar contigo.

 

 

HE SOÑADO QUE EL MAR SE MUDABA AL CIELO

 

He soñado que el mar se mudaba al cielo

y desparramaba sus olas

cuando leves plumas descendían

como espejos de luna

y hacían volar el viento.

Las lágrimas se dejaban caer

como mariposas y coronas de sable.

Era imposible no pensar en tu melena índigo

escuchaba los pasos de orquídeas

que caminaban entre el contorno

que construye el tintineo del amor

y la tormenta.

Yo solo ansiaba que te quedaras conmigo

para palpar el frío y tocar

el cadáver de la evanescencia.

He soñado que el mar se mudaba al cielo

y desparramaba sus olas.

Yo solo ansiaba que te quedaras conmigo

para abrazar estrellas en la oscuridad.

 

 

Julio Fabián Salvador (Lima, Perú). Magister en Escritura Creativa por la Facultad de Letras y Ciencias Humanas, UNMSM (Lima). Ha publicado los libros de poesía "Eigen", "Zumbante Nervio",  "El silencio de la máquina", "Darkness" (premio nacional Felizh 2012). "Sextinas, la matemática de la poesía" en coautoría con C.G. Belli y Marco Martos, “Pared del sol" y "El viaje hacia Andrómeda", publicado en Medellín. Los  libros de cuentos: “El aire que corta la piel” y  “Un tiempo alucinado en oscuridad”, publicado en Medellín. Además, es doctor en Física por la Universidad de Antioquia (Medellín), investigador  y profesor principal de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima.

 

 


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