09 Dic 2022

467. POESÍA COSTARRICENSE. GUILLERMO SÁENZ PATTERSON

-04 Nov 2022

 

PÁJAROS DEL ABISMO

 

A Julio Acuña

 

Hoy te levantaste en la noche terrible.

Pero la alegría del vivir era más fuerte que la muerte.

Como un cuchillo pasaba el viento

            y miraste al mar como se mira a un niño.

Cada ola levantaba tu paso

            y al caminar ángeles volaban.

Muerte ingrata que te posesionas de la vida.

¡Dejadlo ir!

            Toda inocencia perdura en los ojos.

Fue una noche terrible, fue un golpe de la existencia.

Fue un golpe bajo

            como los que da la madrugada.

Pero la luz toca el amor

            y todo lo que pasa tiene su infierno.

Dar un poema como recibirlo

            tiene su castigo.

Por eso te escribo a ti

             como se escribe con el fuego.

Parten los que amaron

            jóvenes como siempre y héroes.

En este crepúsculo pasas a mi lado

             sonriendo de agonía.

Un relámpago fue tu existencia,

            un relámpago perdurable y milagroso.

 

A LUCY

 

Era vieja y depravada

            y la acompañé con vinos y quesos.

Y me enamoré de ella como las flores de los cementerios.

Sentí su perfume letal.

Su mirada profunda

             y nerviosa me penetró.

Me penetró hasta los huesos de la tierra.

Morí en ella como los pétalos de las iglesias.

Corre el viento por mi pecho desnudo

            y en el abismo la espero.

 

 

AMAPOLA

 

A Amapola la conocí

en la zona roja.

 

Tenía el cabello incendiado

por las llamas del bosque.

La besé

              más por rebeldía

que por despecho.

 

Inmenso es el espacio

de la juventud

y en la vejez el límite

se circunscribe a la silla

de un parque.

 

Ignota y profunda

es el agua de la vida,

río que se enfrenta a la muerte

con poder y alegría.

Duro es el golpe

en la nuca de un poeta.

Golpe que cojea

en la añoranza de la belleza.

Este dolor no es de este mundo,

es la estrella perdida de los pájaros.

Años después besé el viento,

lo besé como un niño.

 

Cerceno mi mano

escribiendo la última palabra.

 

 

ERA UN POETA

 

Era un poeta.

Nunca fue ministro,

embajador, ni profesor.

Expulsado de su casa,

fue a vivir a la zona roja.

 

Oía el viento como una aguja

y veía las manchas como rostros.

 

Todos dijeron:

no volverá.

 

Pero volvió,

volvió para siempre

como un espectro por las calles.

 

Se refugió en los tugurios

lejos de la visita de presidentes.

 

Y lloró esa noche

cuando el amor lo abandonó.

 

Sólo con el odio en los ojos

escuchó un golpe en la puerta,

era el viento que traía buenos augurios.

 

Era ella: la muerte.

En sus pálidos labios

estaba su último poema.

 

 

EL REY DEL ENCIERRO

 

Volaba tan alto

que se perdía entre las nubes.

Comía carroña humana.

Volaba en la inmensidad

entre relámpagos y lluvia.

 

Su pico rojo

estaba siempre dispuesto a atacar.

 

Nunca atacó

a las mariposas y los colibríes,

y en su vuelo colosal

desplegaba sus alas.

 

Ya viejo murió

en el zoológico de la ciudad.

Los niños se burlaban de él

y le decían el rey del encierro.

 

Era el rey de los zopilotes.

 

En este bar brindo

con el tuerto

al cual atacó en su odio.

 

 

 

LA MOSCA

Parque La Merced

San José

 

Una mosca pica la nariz de un borracho dormido

Y en seguida chupa su sangre,

luego se posa en una banca de la iglesia.

 

Había una vez un poeta que cuando ganaba la lotería

decía: “diosito lindo”

y cuando no la ganaba blasfemaba contra él.

 

Algunos parroquianos, después de pasar la noche en un prostíbulo,

y al día siguiente al ir a misa y con la hostia en sus bocas, escupen con desprecio.

 

Algunos mendigos se confiesan

Y luego maldicen al cura y su penitencia.

 

La belleza maldita está en los vitrales infernales

y estos reciben al maligno como un don de Dios.

 

La laguna llena de inmundicia hunde al impío

que busca en los sacramentos la salvación eterna.

 

 

Guillermo Sáenz Patterson (Costa Rica, 1944-2019). Autor de los libros El Caminante y Otros Soles, Poesía 1972; Consideraciones sobre la literatura y la democracia costarricense, ensayo 1972; De lluvia y sol, ensayo 1972; De luz y eternidad, poesía, 1983; Cósmica Luz, poesía 1983; Narciso o la transfiguración del ángel, poesía 1984; Poemas a Lucrecia, poesía 1985; Aurora de la rosa, poesía, 1989; Laberinto de la estrella, poesía, 1991; Para Noxia, poesía, 2006; Herida de mordiscos, poesía, 2014; La Terrible Noche, antología poética, 2016; Licor rojo, poesía, 2019. Fue incluido en diversas antologías. Poemas, relatos y ensayos críticos de su autoría, se publicaron en revistas y suplementos literarios internacionales.

 



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